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Los jugadores del Claret celebran en tierras leonesas su ascenso a Liba EBA y el campeonato logrado en la final a cuatro en el grupo de Primera Nacional de Castilla y León. / EL ADELANTADO

El Claret se lanza a la odisea de recuperar Segovia como ciudad de baloncesto. Un mes después de regresar a una categoría de ámbito nacional como la EBA, el club asume el desafío de navegar en un mar lleno de incertidumbre. El presupuesto asciende a los 80.000 euros, cinco veces más que el del curso pasado en Primera Nacional. La entidad parte con un tercio de esa cantidad, suficiente para costear las fichas, el canon y la inscripción, y confía en el atractivo de su proyecto para que el tejido económico segoviano se suba al carro. Su ejercicio de valentía bien lo merece.

Manda la partida de gastos federativos; solamente en fichas y arbitrajes, el club presupuesta unos 40.000 euros. Cada licencia de jugador son 1.400 euros, más 160 por cada entrenador. La categoría exige que haya un médico y un delegado de campo. En total salen unos 17.000 euros para una normativa que exige, por ejemplo, tener una ambulancia en el pabellón. Los derechos federativos también suponen un gasto importante: 8.000 euros por el aval y otros 1.000 por la inscripción. Los arbitrajes ascienden a 418 euros por partido (382 de los colegiados y otros 36 de los asistentes de mesa); son 15 jornadas en casa, lo que eleva la cuantía por encima de los 7.000 euros. A ello hay que añadir una cantidad similar de entregas a cuenta, una partida que el club debe adelantar en dos plazos aunque sea reembolsable posteriormente.

Otra partida importante está en los desplazamientos, algunos con alojamiento. El Claret aún no sabe qué equipos concretos compondrán su subgrupo, pero deberá viajar a Navarra, Cantabria, País Vasco y La Rioja. En total, el club presupuesta unos 9.000 euros, una cantidad que podría elevarse porque se esperaba que los viajes fueran más cercanos. El club segoviano ha pagado la distribución geográfica; mientras León jugará con los equipos del norte, los claretianos no han sido incorporados a la conferencia de los equipos madrileños, con el ahorro que habría supuesto.

A eso habría que añadir otros 12.000 euros en gastos del club, partiendo de chándales o equipaciones. El cambio de categoría también implica un cambio de balones; en la Primera Nacional de Castilla y León se jugaba con Spalding pero en EBA manda Molten, el balón de la Federación Española de Baloncesto. Desde el agua, el botiquín o el material para las retransmisiones de los partidos, como un ordenador o una segunda cámara. Otros supuestos como los gastos de manutención de algún jugador que pudiera venir de fuera de Segovia estarían incluidos. El club pagará la ficha a todos los jugadores, pero ninguno tendrá sueldo.

El nudo gordiano del asunto es cómo se paga la factura. El club ha creado una junta para el EBA con Alberto Herrero, el anterior coordinador, o con Quique Gómez, antiguo alumno. La tarea es identificar a qué tipo de patrocinio puede aspirar el club y qué contraprestaciones puede ofrecer a las empresas para ser un proyecto atractivo. También con las entidades públicas. Por ejemplo, participa en Especialízate, un programa de tecnificación con la Diputación de Segovia. Habrá fondos de la institución provincial y del Ayuntamiento de Segovia; está por ver si son suficientes para la entidad del desafío.

Pase lo que pase, no hay vuelva atrás. El equipo está ya confirmado en EBA y sabe en qué subgrupo estará –aunque desconoce todavía quiénes serán sus rivales- y sus logos. Sigue toda la plantilla que logró el ascenso a tierras leoneses el mes pasado a excepción de Borja, que anunció su retirada a la conclusión de la final four, y Carlos Lázaro, por motivos laborales. El club está buscando dos nuevas incorporaciones, fundamentalmente en el puesto de pívot, pues la categoría exige músculo en la pintura. El cuerpo técnico continúa, tanto el entrenador, Christian Álvarez, como su segundo, Julio de Andrés. La directiva está valorando la opción de añadir una tercera persona para ayudar en la tarea y cubrir posibles ausencias.

El club entrenará cinco días por semana, aunque una de las sesiones será puramente de gimnasio. Los partidos serán, si la Federación da el visto bueno, los sábados a las 20:00 horas, un horario con el que el club está satisfecho tras las dos últimas temporadas. En su primer curso en Primera Nacional jugaba a las 16:00 horas, pero el horario más tardío generó el curso pasado un buen número de espectadores que el club quiere conservar en su nueva aventura. La Federación Española habilita un canal para retransmitir los partidos en directo. Los de casa son obligatorios y los que juegue como visitantes se difundirán por las redes sociales del club. Esa plataforma es uno de los incentivos que el club está ofreciendo a los patrocinadores.

La tarea es hercúlea y el Claret valoró hasta última hora decir que no. Pero la oportunidad era única, tanto por el mérito del ascenso como por el valor de una generación que se conoce desde la categoría junior. Es una decisión responsable, pues el club no parte de cero: tiene una base de la que tirar si es necesario. No es un caso como Villares, el cuadro leonés que compartió categoría el curso pasado con los segovianos y que carecía de ese tipo de estructura. El valor de marca del Claret es uno de sus mejores avales. La decisión había que tomarla a principios de julio y el club confía ahora en que su búsqueda intensa de patrocinadores dará sus frutos. Su triple de la valentía espera tocar red.

Jugar en el ‘Pedro Delgado’

A nueva categoría, nuevo acomodo: esa es la filosofía del Claret, que demanda una instalación acorde al salto adelante que pretende dar este curso en Liga EBA. Como mal menor, el club tiene asegurado el Pabellón Emperador Teodosio, donde ha jugado en las últimas tres temporadas. Las negociaciones continuarán la semana que viene, pero a día de hoy el IMD sí que asegura el pabellón Pedro Delgado para los partidos, pero no garantiza la disponibilidad de la pista completa en los entrenamientos; tan solo un tercio.

La respuesta del Claret es que los entrenamientos deben ser en las mismas condiciones en que se jugarán los partidos -no puede entrenar en un tercio de la cancha y competir después en el parqué entero, y tratará de adaptar al máximo los horarios de sus entrenos a un tramo de menor demanda en los horarios del pabellón. Su preferencia es entrenar más tarde (de 9 a 11) si es necesario, pero asegurar la cancha completa.

El aforo es fundamental para los ingresos del club, que está preparando una campaña de abonos de temporada, aunque el precio sea simbólico, y solamente con sus carnés del colegio llenarían el Teodosio, en el que caben 150 espectadores sentados y solamente el colegio tiene 500 niños. Esos abonos también son un elemento clave para captar patrocinadores.

Las cifras

1.400. Es el precio de la licencia federativa por cada jugador inscrito, cinco veces más de la cuantía exigida el curso pasado en Primera Nacional. A ello hay que añadir otros 150 euros por cada miembro del cuerpo técnico. En total, 17.000 euros en fichas.
8000
. Es el precio del canon por participar en la Liga EBA. Además de esa cantidad, todos los equipos deben pagar 1.000 euros más por la inscripción en la campaña 2021-22. El Claret ya ha desembolsado íntegramente estas partidas.
418
. Es el precio de cada arbitraje (382 por los colegiados y 36 para los asistentes de mesa). Si se cumplen las previsiones, el Claret disputará la próxima campaña 15 partidos en casa, así que la cifra total llegaría a los 7.230 euros.
9.000
. Es la cantidad presupuestada para los desplazamientos. El Claret jugará en País Vasco, Navarra, La Rioja, Cantabria y dentro de Castilla y León. Según las fechas, el viaje incluirá o no pernoctar en la ciudad de destino.