Varios de los participantes en la Carrera Fin de Año. / ROCÍO PARDOS
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No resulta sencillo organizar una prueba como la Carrera Fin de Año, en la su carácter estrictamente popular lleva a que las inscripciones se puedan realizar hasta apenas un par de horas antes del inicio de la prueba. Aunque la experiencia de la organización siempre sea un excelente punto de apoyo, las ganas de participar en ocasiones pueden más.

Y, en la noche del 31 de diciembre, esas ganas de participar en la última carrera del año por las calles de la ciudad aprovechando la excelente jornada en lo climatológico estuvieron cerca de desbordar a la organización, que cerró las inscripciones en la cifra récord de 4.000 personas, y tuvo que dejar a algunos corredores sin dorsal, lo que no quiere decir que estos no participaran, puesto que sí se pudo ver durante el recorrido a algunos atletas sin el dorsal. Y es que todas las pruebas populares tienen ese punto débil.

Desde primera hora de la tarde se sucedieron las carreras de promoción, en las que ya se intuía lo que podía venir más tarde, puesto que fueron 1.250 los deportistas inscritos para las categorías establecidas entre prebenjamines y cadetes tanto masculinos como femeninos. Las ansias de agradar a los familiares que se agolpaban a ambos lados de la avenida del Acueducto, así como en la línea de meta del Azoguejo, llevaron a que se produjeran algunas caídas a la hora de empezar a correr, afortunadamente sin consecuencias demasiado graves, que lo importante era participar.

La buena organización y la celeridad a la hora de realizar las entregas de premios prácticamente una vez terminadas las carreras, propició que se cumplieran los horarios previstos, y de esta manera la caminara solidaria llevó el epicentro de la Carrera Fin de Año a la plaza Mayor, donde la música llevaba un buen rato sonando.

UNA SALIDA COMPLICADA

Por abajo, en la avenida Vía Roma donde se situaba la línea de salida los problemas de aglomeración de corredores no tardaron en producirse. La obligación de pasar por debajo de los arcos de salida para poder activar el chip, y las excesivas ganas de algunos corredores por ocupar una posición adelantada en la salida, provocaron un ‘tapón’ que obligó a retrasar durante algunos minutos la puesta en marcha de la prueba, y llevó algo de tensión a la carrera.

Afortunadamente esta se pasó en cuanto se dio el pistoletazo de salida, y desde el primer momento Mario Calvo tomó el mando. El ganador de la Carrera Fin de Año de 2018 no se había preparado específicamente para esta edición, pero salió decidido a imponer su ritmo, y en el primer paso por la plaza Mayor ya había cogido unos metros de ventaja y apuntaba claramente a revalidar su victoria.

Por detrás, Javi García, Quique de Diego y Rubén Merino daban paso a toda una pléyade de corredores que buscaban mejorar la marca conseguida el año anterior. Incluidos entre ellos, la segoviana Sara Regidor corría sin la presión de lograr una victoria en la categoría femenina que en años anteriores había sido para otras compañeras, pero que en esta ocasión se le puso en bandeja.

DISFRACES PARA TODOS

Con casi 2.800 atletas corriendo por las calles, no era difícil imaginar que los disfraces no tardarían en llegar, como así sucedió, porque la Carrera Fin de Año propicia precisamente esto, que la fiesta del deporte sea también una fiesta de disfraces. Así, por las calles de la ciudad pasaron el Joker, D’Artagnan, varios osos, un plátano, Thor, Pikachu, Mario y Luigi, algunas abejas… además de muchos deportistas ataviados con los colores de su equipo favorito, o los miembros de varios clubes deportivos segovianos, con el ensayo incluido de los Lobos en la línea de meta. En definitiva, el espíritu de la carrera popular por excelencia se mantuvo intacto un año más.

EL PODIO

Apenas habían pasado los integrantes de la Peña El Cocido (desde hace un ‘porrón’ de años, siempre los últimos) por la línea de meta, cuando volvió a aparecer por la plaza Mayor Mario Calvo, con tiempo más que suficiente como para festejar su segunda victoria consecutiva en la última carrera del año. Tras él, Quique de Diego logró superar a Javi García en la meta para acabar segundo, con Rubén Merino en la cuarta plaza.

En la categoría femenina también hubo diferencias sustanciales entre Sara Regidor, que acabó primera, Sandra San Miguel que ocupó la segunda plaza, y Pilar Moreno que fue tercera.

La aglomeración en la salida dio paso a una carrera limpia en la que no faltó el buen humor

Tras los primeros clasificados, y ante el aplauso de los cientos y cientos de segovianos que tuvieron la suerte de disfrutar de una tarde más que agradable, llegaron los otros ganadores de la Carrera Fin de Año, los que apostaron por hacer deporte sin más pretensión que la de divertirse, cerrando así un 2019 que deportivamente hablando tuvo una gran sombra en el cese de la actividad deportiva del Segovia Futsal, y dos brillantes luces, las de Javi Guerra (presente en la meta con cara de envidia… pero hay un fin mayor que conseguir) y David Llorente, al que solo le falta hacer el pino sobre la piragua para que la Federación se caiga del caballo y le otorgue la plaza para Tokio 2020. Ambos aspiran a que la llama olímpica vuelva a iluminar a Segovia.