La capitana del Unami CP Rocío Marín 'Ro' dispara a puerta frente a la portera del CD Inter Sala, en el partido disputado en el pabellón Pedro Delgado. / KAMARERO
Publicidad

El Unami y el Inter Sala se repartieron los puntos en un encuentro en el que las porteras tuvieron mucho que decir, sobre todo en los últimos minutos, cuando el choque terminó se descosió debido al importante esfuerzo que realizaron ambos conjuntos a lo largo de los cuarenta minutos.

Comenzó bastante mejor el cuadro local ante un oponente que, quizá poco acostumbrado a jugar en un pabellón de las dimensiones del Pedro Delgado, parecía algo agarrotado. No tardó en aprovechar este hecho el Unami, que en el minuto 3 amenazaba con un lanzamiento cercano de Laura Llorente que Nadia desviaba a saque de esquina, y que apenas segundos más tarde golpeaba con un remate a la escuadra de Laura Usa.

El Inter Sala acusó el tanto, y aunque quiso sorprender con lanzamientos lejanos, no parecía con la calidad suficiente en las botas de sus jóvenes jugadoras como para sorprender al Unami, que pudo sentenciar en una salida de pelota muy sencilla, con una pared entre Laura Llorente y Ro que la capitana azul culminó con un lanzamiento al palo. Poco después, Mayra no llegaba a un envío de Cris al segundo palo.

EL PROBLEMA DEL ‘MODO AHORRO’

Pero con el paso de los minutos el conjunto salmantino le fue cogiendo el aire a un partido que tenía en contra, pero no tanto. Bastó con que las jugadoras visitantes ajustaran la presión sobre un equipo local que se puso en ‘modo ahorro’ de energías para que el encuentro se igualara sobremanera en la cancha, y Esther comenzara a cobrar protagonismo en la portería del Unami, sacándole un gran remate de primeras a Eva, y mostrando mucha seguridad en sus acciones.

El Unami pasó de dominador a dominado por un rival sin excesiva calidad en su juego, pero con un derroche físico y una ambición en la presión que superaba al juego de toque del conjunto de Toño González, que aún pudo conseguir el 2-0 en un contragolpe que María estrelló en el cuerpo de la guardameta visitante. Poco después. la propia María no lograba controlar bien un envío bastante defectuoso al centro de la cancha, y el balón se lo robó Eva, que avanzó con él un par de metros antes de enviarlo de manera espectacular a la escuadra.

El empate con el que se llegó al descanso llenó de moral a las jugadoras del Inter Sala, que prácticamente hasta el ecuador del segundo tiempo sometieron al Unami con su fuerte presión. Las locales, con muy poca movilidad a la hora de sacar la pelota, recibían ocasión tras ocasión a base de perder la posesión en el centro de la cancha, y solo la mala puntería de las charras en las claras oportunidades de gol que tuvieron, impidió que en esos minutos se desnivelara el marcador.

PUDO CAER DE CUALQUIER LADO

Lau, que salió sustituyendo a Esther tras el descanso, tuvo trabajo extra en este segundo tiempo, pero fue a partir del minuto treinta cuando el Unami volvió a coger las riendas del partido. Con un cuarteto compuesto por Cris, Leire, Laura Llorente y Ro, el equipo local tocó mejor, y las ocasiones no solo comenzaron a repartirse, sino que durante cinco minutos, estuvo mucho más cerca el 2-1 que el 1-2. Pero ni María ni Laura Llorente pudieron superar la envergadura de Ángela, y Cris vio cómo su lanzamiento con la izquierda era desviado lo justo por una defensa para impedir que el balón entrara en la portería salmantina.

Los últimos minutos apuntaban a emocionantes, y de hecho lo fueron. Después de un intercambio de oportunidades de gol en el que el cansancio nubló la vista de las jugadoras de ambos conjuntos que se presentaban con mucha ventaja ante el marco rival, un error de Ro en un cambio le supuso la segunda tarjeta amarilla, que dejó al Unami en inferioridad durante la recta final del encuentro. Pero atacar el cuatro para tres necesita de algo de frescura en las piernas, y las de las jugadoras del Inter Sala ya estaban muy cargadas por el esfuerzo. El equipo local se defendió con acierto, y el 1-1 se quedó como el marcador final de un partido en el que el reparto de puntos no fue del todo injusto.