Publicidad

Un gol de penalti de Dani Lázaro apagó el farolillo rojo para el CD La Granja y encendió la remontada para salir del descenso. El duelo directo entre los dos equipos que compartían la posición de colista, el conjunto del Real Sitio y el Atlético Bembibre terminó con victoria de los hombres de Miguel de la Fuente por la mínima (1-0). Tras un primer tiempo que pareció más un partido de Regional que un choque entre dos plantillas que necesitaban los puntos de forma vital, el cuadro local creció después del descanso y logró un importante triunfo que le vale para tomar impulso en aras de revertir su situación y reducir su sangría con la barrera del descenso.

Faltó brío e intensidad en los primeros compases. Trances toscos, de escaso contenido, en los que predominaron choques y balones divididos. Ningún equipo tomó la iniciativa y las disputadas en el centro del campo aniquilaron cualquier atisbo de querer jugar el balón.
El encuentro parecía más propio de dos conjuntos instalados en la zona media que de dos plantillas que se repartían el farolillo rojo. Los puestos de descenso parecía que no quemaban. Inmunes a la presión. Invulnerables al cambio: al paso al frente. Ambos se mostraron muy tranquilos, sin ninguna ansiedad por amarrar los puntos. Lo mejor de para los fue el orden que mantuvieron y el rápido asentamiento del nuevo jugador Borja Ramírez, que sujetó el pivote con criterio y puso cierto dinamismo a la hora distribuir el esférico. La primera ocasión importante del enfrentamiento corrió a cargo del plantel berciano, con un doble disparo del delantero Manu, que despejó Seif con una meritoria intervención.

De la Fuente pidió más mordiente a los suyos, pero apenas generaron ocasiones; salvo contados movimientos de Jonan y Lázaro en ataque. Terminó el primer tiempo y la situación dejó cierta preocupación en ambos equipos al no ser más efectivos y no tener claridad de ideas.

Los dos se postularon a una posición que ya tenían en la tabla y sus aspiraciones de despegar no se vieron traducidas en el terreno de juego en ningún momento de los primeros 45 minutos. Lo ofrecido no fue más allá de lo que un partido amistoso puede recoger.

UN PENALTI DECISIVO

Tras el ecuador, La Granja mejoró y el rival menguó físicamente. Se fue partiendo el choque y los hombres de De la Fuente fueron a más. El lateral Shadi, que acababa que entrar por el bando rojiblanco, provocó un penalti sobre Jonan que terminó de dar valor a la respuesta de los locales. Lázaro lo transformó con determinación (1-0) y el cuadro local creció. A raíz de este tanto se apuntó más acciones ofensivas y pudo incluso ampliar la distancia a través de Velasco.

El Bembibre continuó ofreciendo escasas muecas de peligro y apenas se contabilizó un lanzamiento de Íñigo, que despejó Seif de forma acertada. En los últimos minutos la plantilla visitante se acercó con más asiduidad a los dominios de los del Real Sitio, pero le faltó claridad de cara a puerta.

LA IMPORTANCIA DE LA GESTIÓN DE TIEMPOS

El conjunto de De la Fuente se mostró fuerte en defensa e inteligente en la gestión de los tiempos y el entrenador hizo uso de los cambios para que se consumieran los minutos con vistas a amarrar los tres puntos. Lázaro tuvo una más antes del final, pero se estrelló frente al guardameta. Finalmente la victoria fue para los de La Granja.

MIGUEL DE LA FUENTE, TÉCNICO DEL CD LA GRANJA

«Son más que tres puntos ante un rival directo que nos dan confianza, pero sobre todo nos sirve para creer en lo que trabajamos»

ADRIÁN BENAVIDES, TÉCNICO DEL BEMBIBRE

«La lucha por la salvación para nosotros vuelve a comenzar el lunes. Seguiremos trabajando. Mientras yo esté de entrenador del Bembibre lo primero es el grupo y el club. Se nos caemos, nos levantamos: no hay más camino»