El CD Segosala no jugará la fase de ascenso a la Segunda División, y ahora quien más quien menos se acuerda del empate del penúltimo partido en casa frente al Cidade de Narón en un partido que nunca se debió empatar, pero sin conseguir el premio ‘gordo’ a su trabajo, sí consiguió dos objetivos que deben llenar de satisfacción a la familia del club segoviano: La primera fue terminar la temporada de la mejor manera posible, superando por juego a un equipazo como es el O Parrulo B, y el segundo que poco a poco, partido a partido como dirían los clásicos, ha conseguido que los aficionados al fútbol sala estén volviendo al pabellón Pedro Delgado. Evidentemente no hay punto de comparación con las tardes memorables del Caja Segovia en Primera… pero el camino suele comenzarse dando un primer paso, y el Segosala lleva algunos dados ya. Sin prisa, pero sin pausa.

El encuentro que los de Ángel Zamora disputaron frente al filial del O Parrulo fue brillante, más que digno de dos de los mejores conjuntos de la Segunda División B. Quizá en la estadística quede reflejado que los dos equipos se repartieron las ocasiones de gol, pero es indudable que la calidad en los remates de los segovianos fue mucho mejor que la de los ferrolanos sobre la portería de un Jorge Cárdaba que volvió a demostrar su calidad bajo los palos.

El Segosala saltó a la cancha con ambición dispuesto a quitarle el balón de los pies a los jugadores visitantes, que destacan por su juego combinativo pero que apenas pudieron lucirlo en el primer tiempo, que pronto tuvieron de espaldas puesto que Marcos no tardó en hacer buena la presión local con un gol al segundo palo culminando una acción de contraataque tras una recuperación de balón.

No cejó el Segosala en su empeño de ‘apabullar’ a su rival aun a costa de que pudiera pasarle factura física en la segunda parte, y la presión alta siempre daba réditos, como el que aprovechó Guille de nuevo en una acción al segundo palo que culminó poniendo el 2-0.

Una bocanada de aire que cogió el Segosala le dio al O Parrulo la oportunidad de adelantar sus líneas y obligar a Cárdaba a coger protagonismo, pero en cuanto los locales recuperaron el ritmo, pasaron por encima de su oponente de una manera extraordinaria, con los tantos de César, Monir y Marcos que establecían el espectacular 5-0 con el que se llegó al intermedio. El Segosala había jugado su mejor primera parte del curso, generando prácticamente las mismas ocasiones que en cualquier partido ‘normal’, pero en esta ocasión haciendo gala de acierto.

El equipo segoviano acaba la liga como tercero, a dos puntos de disputar la fase de ascenso a la Segunda División

Era evidente que el O Parrulo B tenía que hacer algo distinto si pretendía meterse en el partido, y de esta manera la entrada de Raúl como portero-jugador se vio casi hasta normal, y el Segosala se pertrechó en defensa sabiendo que teniendo paciencia en la defensa en inferioridad podrían llegar las ocasiones para sentenciar la victoria, que hubiera sido por marcador bastante más abultado si los locales hubieran tenido un poco más de acierto en sus lanzamientos más o menos lejanos con la portería vacía.

Las ocasiones de gol se sucedieron de manera paulatina (y lógica) sobre la portería de Cárdaba, que se multiplicó para evitar los goles del O Parrulo B, que puso algo de inquietud cuando a once minutos para el final Raúl establecía el 5-2. Pero bastó con que Monir recuperara una pelota y la llevara hasta la portería ferrolana y convirtiera el 6-2 para que el encuentro se adentrara en un tramo final algo más ‘tranquilo’, teniendo en cuenta que Borja hizo el 6-3 apenas un minuto más tarde.

El O Parrulo B lo intentó todo, y puso en práctica todas las acciones que ha venido poniendo en práctica a lo largo de la temporada, pero el Segosala adaptó su defensa a la perfección y logró acabar el partido entre los aplausos de sus aficionados, más que satisfechos del trabajo realizado por el equipo.