Tres semanas después de iniciarse la competición en la División de Honor Plata de balonmano, llega el primer parón para el Viveros Herol Nava, que por culpa de los compromisos de la Selección Española, más la Copa del Rey de la que aún está exento, más la jornada de descanso que debe superar ya que en su grupo de la primera fase de la liga son impares, no volverá a jugar una jornada hasta el próximo 29 de octubre en el pabellón Guerrer@s Naver@s frente al Ikasa Boadilla.
Pero, lejos de llegar estas jornadas de descanso en mal momento, el parón le llega de manera más que oportuna a un conjunto segoviano que después de una victoria en la primera jornada, una derrota en la segunda y un empate en la tercera, va poco a poco cayendo en la cuenta de que las palabras de Álvaro Senovilla acerca de la dureza de la segunda categoría del balonmano nacional tenían mucho más de ciertas de lo que algunos querían creer.
El técnico del Balonmano Nava no es de los que se esconde, y por ello al finalizar el partido contra el Villa de Aranda que acabó con un empate que consideró “justo teniendo en cuenta la lucha que hemos tenido los dos equipos”, no dudó en afirmar que al plantel le falta un punto de adaptación a la categoría, “a pesar de la calidad que podemos tener o con la que podemos contar a priori. La realidad es que esta categoría es muy dura y hay que luchar mucho para ganar”.

MARGEN DE MEJORA

Lo cierto es que los partidos ante Alcobendas, Novás y Villa de Aranda han puesto de manifiesto que con una buena portería y un buen puñado de minutos de acierto no llega para ganar, y que las desconexiones se pagan con fuertes parciales en contra, aunque en Aranda fueron menos, y el equipo mostró entereza para corregir errores, lo que evidencia una positiva evolución.
“Tenemos que adaptarnos al sistema de juego que proponemos y también debemos seguir consolidando nuestra base de juego. Hemos tenido diferentes rivales que nos han presentado unas bases de trabajo interesantes que tenemos que analizar” señaló Álvaro Senovilla, que tiene por delante unas semanas de duro trabajo con una plantilla de jugadores muy fuerte sobre el papel, pero que sobre la pista no consigue mantener un ritmo constante. Hay tiempo, y margen, de mejora más que de sobra, pero jugadores y cuerpo técnico son conscientes de que cuanto antes se adapten al nivel de la categoría (porque la Plata tiene poco que ver con la Asobal en factores como el ritmo de juego o la dureza defensiva), antes llegarán los mejores resultados.