03 01 web
El marcador electrónico de La Albuera, durante un encuentro de la Segoviana de la pasada temporada./ NEREA LLORENTE

En la campaña electoral a la presidencia de la Gimnástica Segoviana, la candidatura que encabezaba Agustín Cuenca estableció como una de las premisas de su programa para los próximos cuatro años el de la colaboración con el Ayuntamiento de Segovia, pero desde la firmeza de sus reclamaciones para conseguir un mayor apoyo institucional. Y durante este período estival se está pudiendo comprobar este aspecto, aunque no parece que la ‘mano tendida’ de la Segoviana esté encontrando un gran eco en el Consistorio de la ciudad, al menos en el corto plazo.

Desde que el conjunto juvenil de la Segoviana consiguió el ascenso a la División de Honor, la evidencia de que el campo de La Albuera era la única instalación deportiva que cumplía con los requisitos del Reglamento General de la RFEF para albergar partidos de esa categoría era más que palpable, porque los dos campos de hierba artificial no cuentan con un ‘paso subterráneo desde el terreno de juego a la zona de vestuarios o, al menos, cubierto y protegido en toda su extensión’ tal y como establece el primero de los requisitos, y el uso del campo interior de las pistas de atletismo choca de manera frontal con el uso que de él hacen tanto las escuelas de atletismo como el Azulejos Tabanera Lobos de rugby.

Así que la Gimnástica Segoviana se puso en contacto con el Instituto Municipal de Deportes con el fin de valorar la posibilidad de que su conjunto juvenil pudiera entrenar y jugar sus partidos en La Albuera. No hay que olvidar que el equipo azulgrana debutará en la División de Honor Juvenil jugando en un grupo con los conjuntos de Madrid, que siempre llevan aficionados a las gradas, y la directiva quiere cobrar entrada por ver los partidos, algo que no se podría hacer en más campos que en La Albuera salvo que se quisieran hacer reformas en alguna de las otras instalaciones deportivas.

En La Albuera no será

Sin embargo, el hecho de que el campo de La Albuera ya esté ocupado tanto por el equipo de Segunda B como por el Unami de la Regional de Aficionados hace inviable que el cuadro juvenil también pueda usar la instalación, por más que la Gimnástica vaya a reducir el número de entrenamientos en el municipal, ya que dos días a la semana se ejercitará en hierba artificial.

En la última junta del IMD se pospuso la decisión de la concesión del uso de La Albuera para la campaña 21/22, pero salvo sorpresa, el juvenil de la Segoviana no podrá jugar sus partidos en ese campo, lo que va a suponer un buen quebradero de cabeza a la hora de plantear a la RFEF en qué terreno de juego va a disputar sus encuentros, porque ninguna de las restantes instalaciones cumple con los requisitos. Sobrevuela por el entorno azulgrana la posibilidad de trasladar al juvenil al campo de La Mina de Palazuelos, pero (por el momento) no deja de ser una posibilidad remota.

El club también ha venido trabajando con el IMD en algunas remodelaciones puntuales que viene necesitando un municipal al que desde hace muchos años se le notan demasiado las costuras. De momento, ya está autorizado el convenio por el que el IMD cederá a la Segoviana el uso de un nuevo marcador electrónico, comprado por el club para instalar en La Albuera, lo que propiciará que el que actualmente luce en el estadio pase bien al Mariano Chocolate, bien al rebautizado ‘José Antonio Minguela’, que a finales de agosto concluirá la sustitución de su césped artificial.

Dos son las razones que impulsan a la entidad azulgrana a esta inversión. La primera es la posibilidad de ampliar su espacio comercial aprovechando el marcador electrónico, y la segunda es que el club aspira a que el IMD pueda ‘atacar’ esta misma temporada el tema de la precaria iluminación de La Albuera, que está a la espera de un proyecto. Lo que parece evidente es que la Gimnástica Segoviana quiere seguir creciendo, y está intentando que el Ayuntamiento de Segovia puede ayudarle a hacerlo en el tema de las instalaciones.