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El Viveros Herol Nava se impuso al Recoletas Atlético Valladolid gracias a un gol de Filipe Mota en el último segundo de un encuentro muy igualado y con muchas alternativas en el juego y en el marcador (26-25).

Fue un duelo de equipos, pero también de entrenadores, y quiso David Pisonero sorprender desde el inicio colocando a Diego Camino en el 5:1 defensivo, algo que en un primer momento le restó iniciativa al Viveros Herol, que se vio a remolque en el electrónico, aunque las distancias no fueron excesivas.

La reacción local vino protagonizada por Dzmitry Patotski, que con sus intervenciones sujetó al equipo local, que poco a poco se fue adaptando a la defensa propuesta por su rival, hasta llegar a igualar el partido mediada la primera parte (6-6) y ponerse por delante tras unos momentos de buena defensa segoviana.

No se vino abajo el Atlético Valladolid, que al igual que hizo Nava con Patotski, se agarró a las buenas acciones de César Pérez bajo los palos para mantenerse en el partido, volviendo de nuevo a recuperar la iniciativa con Diego Camino al mando de las operaciones ofensivas.

Con las defensas superando con claridad a unos ataques por ocasiones muy atascados, se llegó al descanso con las tablas en el marcador (11-11) con lo que se quedaba todo por decidir para la segunda parte.

El reinicio del partido estuvo marcado por una exclusión de Patrianova, que fue bien aprovechada por el Viveros Herol Nava para anotarse un parcial de 3-0, con Patotski brillando en la portería, y Da Silva machacando en ataque.

Pero surgió de nuevo la figura de César Pérez en la portería del Atlético Valladolid para mantener a su equipo con vida. Las intervenciones del meta pucelano, más algunos errores locales en ataque, impidieron al Balonmano Nava subir su renta de goles a cuatro.

El Atlético Valladolid, con el oxígeno que les otorgaba su guardameta, comenzó a nadar contracorriente, con los hermanos Camino bogando fuerte, Miguel en el avanzado, y Diego ordenando al equipo. Además, Jorge Serrano estuvo infalible desde los siete metros y Ugarte desde los seis contribuyeron a la remontada del conjunto visitante, que en el tramo final del choque llegó a ponerse con 21-22.

El Balonmano Nava pagaba caras sus inferioridades, pero encontró la manera de frenar la sangría de exclusiones, y en la última de ellas logró incluso un parcial favorable de 1-0 que le devolvió la iniciativa. Con las ideas muy claras en ataque, el equipo de Diego Dorado consiguió que Rodrigo Pérez Arce entrara en juego, y el central lo hizo de manera fulgurante, cerrando su cuenta particular en nueve goles.

El partido se decidió en los compases finales, con un último ataque del Viveros Herol Nava que logró culminar Felipe Mota a un segundo para el final, cerrando de esta manera un encuentro vibrante y con no pocas alternativas.

Declaraciones

Diego Dorado, entrenador del BM Nava: “El derbi siempre tiene una pizca de sal distinta. Ha sido un partido precioso”

David Pisonero, entrenador del Atlético Valladolid: “Pese a la derrota, me voy contento. Competimos hasta el final”

Ficha técnica

(26) VIVEROS HEROL NAVA: Filip Vujovic (1), Paco Bernabeu (3), Alvaro Seabra , Dario Ajo, Nicolo D’ Antino, Andrés Moyano (1), Carlos Villagrán, Rodrigo Pérez (9), Ángel Pescador , Filipe Mota (2), Andrés Alonso (3), Óscar Marugán , Jorge Da Silva (4), Dzmitry Patotski,Lukas Simenas (3) y Pablo Herranz

(25) RECOLETAS ATLÉTICO VALLADOLID: Diego Camino(4), Nicolás López, Ander Ugarte(5), Daniel Pérez (1), Adrián Fernández (2), Carlos Calle, Arthur Patrianova, César Pérez, Álvaro Martínez, Miguel Martínez (1), Roberto Peréz, Jorge Serrano (7), Miguel Camino (3), Pablo Herrero, Manuel García y Víctor Rodríguez (2).

Árbitros: García Mosquera y Rodríguez Rodríguez. Señalaron cinco exclusiones a los locales por dos a los visitantes.

Marcador cada cinco minutos: 1-2, 3-5, 6-6, 7-7, 9-9, 11-11, descanso, 15-12, 17-14, 18-17, 20-20, 22-22 y 26-25.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la sexta jornada de la Liga Asobal, disputado en el pabellón municipal de Nava de la Asunción, con la presencia de dos centenares de aficionados.