Si ‘Filomena’ lo permite, que la borrasca que se anuncia para los próximos días parece traer frío y nieve como para regalar, a las cinco de la tarde del próximo domingo la Gimnástica Segoviana y el Club Deportivo La Granja saltarán al campo de La Albuera para disputar el encuentro que cierra la primera vuelta de la competición dentro del subgrupo B del grupo Octavo de la Tercera División.

En condiciones normales el encuentro es uno de los que más público congrega en el municipal junto con el del Real Ávila y el de la Arandina, pero la temporada 20/21 es una de las menos normales de la historia, y aunque en un principio el ‘mal menor’ apuntaba a que las gradas de estadio podían acoger a un cerca de un millar de espectadores, la nueva realidad señala algo bien diferente.

De más de 900, a menos de 700

Y es que el paso al nivel 4 de alerta sanitaria por culpa de los repunte en los contagios de la pandemia ha impuesto unas nuevas medidas, entre las que se encuentran las del aforo permitido en las actividades deportivas al aire libre, que ahora pasan a ser de un tercio siempre que los asientos estén numerados. Por lo tanto el campo de La Albuera pasa ahora de poder acoger a alrededor de 900 personas, a menos de 700.

Como quiera que los socios del club gimnástico alcanzan esa cifra, la entidad ha decidido no poner entradas a la venta por lo que como mucho serán siete centenares los aficionados que podrán presenciar el encuentro entre los dos conjuntos segovianos que se presenta más igualado de los últimos años, ya que la Segoviana se mantiene en la zona más alta de la clasificación después de ofrecer un grandísimo nivel durante la temporada, mientras que el CD La Granja no es ni mucho menos el equipo de la pasada campaña, y aunque sigue pasando por algunos problemas defensivos, sobre todo a balón parado, de la mano de Ricardo de Andrés ha elevado su nivel futbolístico, con más alternativas ofensivas.

Previsto en las cuentas

Pese a que la Junta Gestora de la Gimnástica Segoviana ya había previsto en sus cuentas para la temporada que los ingresos por taquilla iban a ser prácticamente nulos, la realidad es que el descenso de ingresos es de los que viene a derrumbar cualquier presupuesto si no se ha sido lo suficientemente realista. El club azulgrana lo fue, y acertó en su previsión de que los ingresos por publicidad y por las subvenciones de las instituciones no descendieran, aunque sí lo han hecho los ingresos por taquilla, por los socios y en las subvenciones federativas, hasta sumar un total que se acerca mucho a los 50.000 euros.

Gracias a ello la entidad azulgrana tiene una buena salud económica, sin problemas para afrontar los pagos a su plantilla de jugadores, que están al día y, si todo transcurre con la normalidad deseada, lo seguirán estando hasta el final de la temporada. Lógico que el club tenga una buena imagen y no sean pocos los jugadores y técnicos que se le ofrecen cada temporada.