Los jugadores de la Segoviana, en el calentamiento antes de un partido de pretemporada. / KAMARERO
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La Gimnástica Segoviana recibió en la mañana de ayer la llamada de la Policía Nacional con un imperativo: su partido del domingo ante el Ávila será a puerta cerrada. Tras conversaciones con el Ayuntamiento de Segovia, titular del Estadio Municipal de La Albuera, y la Junta de Castilla y León, responsable de las restricciones de movilidad, el club informó a sus socios en la tarde de ayer que no podrán acudir a las 17:00 horas al campo y pagará de su bolsillo, con el apoyo municipal y de la Diputación, la retransmisión del clásico castellano por La8 de Segovia.

Por delante, la tarea de numerar asientos, que habría permitido la disputa con público del partido. Así lo explicaba el directivo Juan Carlos Renedo: “En la cabeza estaba, ahora tendremos que hacerlo. Al final el Ayuntamiento nos facilita todo esto, pero es la junta gestora la que viene a poner las pegatinas”. Es una decisión compleja. “La gente que está en tribuna paga un poco más porque tiene su asiento numerado y era contraproducente; tendrías que poner toda la grada al mismo precio”. El objetivo es que este proceso se lleve a cabo antes del siguiente encuentro en casa, el 22 de noviembre. “Por esta junta gestora no va a quedar. Vamos a intentarlo”. El club reembolsará la entrada adquirida en sus puntos de venta habituales y las 50 que había otorgado al Real Ávila.

El entrenador de la Segoviana, Manu González, explicó los efectos deportivos en un duelo clave, con ambos equipos empatados en el liderato de su grupo en Tercera División. “Cambia bastante. El hecho de haber estado hace dos semanas con la gente, las ganas que había de clásico y lo que ayuda el factor ambiental en un partido de estos. Es triste, pero son las medidas que hay que tomar. Se acepta, pero no es una noticia que haya gustado”.

El preparador ve factible que el fútbol de Tercera continúe. “Intentamos cumplir las medidas al máximo y estamos esperando a los test. Nos estamos cambiando en vestuarios separados, nos desinfectamos. ¿Se puede hacer? Yo creo que así, al igual que hacen en todos los trabajos. Es complicado, hay muchos equipos, muchos viajes y mucha gente alrededor de los equipos. Acataremos lo que nos digan, pero en nuestra experiencia se ha demostrado que se puede hacer”.

En la misma línea se expresó el centrocampista Diego del Castillo. “Al aire libre no hay ningún problema. Mejor que nosotros lo saben los epidemiólogos; si de momento nos dejan, será por algo”. Su mensaje ante la disputa a puerta cerrada fue este: “Qué mejor manera que ganar este fin de semana para brindárselo a ellos. Ahora mismo tenemos esa función; el fútbol es una forma de evadirse de lo que está pasando. Si nosotros podemos ayudar, lo vamos a intentar”.

Un partido especial

Del Castillo puso en valor que la Segoviana haya podido disputar todos sus encuentros y hacer sus deberes y sumar puntos ante lo que pueda pasar. “Ojalá podamos seguir así toda la temporada. Ya hay equipos como la Arandina que se ven obligados a ganar”. Lesionado el día antes de su debut, se declara con buenas sensaciones y “como un niño pequeño” de cara al domingo. “Vale más que tres puntos. Venimos en dinámicas muy parecidas y vamos a intentar dar ese golpe”.

El centrocampista asume con gusto la etiqueta de la Segoviana como rival a batir. “Eso quiere decir que estás en un equipo favorito. No nos vamos a esconder; si nos han puesto este cartel vamos a demostrarlo”. Será su primer clásico de Castilla y sabe qué esperar. “Será un partido súper intento y muy disputado. Es muy importante en lo anímico, porque el equipo puede quedar tocado. Jugamos en casa y vamos a ir a ganar sí o sí”.