El Segosala está a 40 minutos de dar un importante salto en su historia. Si el año pasado el conjunto masculino lograba el ascenso a la Segunda División B, quedándose en este curso muy cerca de jugar la fase de ascenso a la Segunda División, el conjunto femenino no le ha ido a la zaga, y después de realizar una extraordinaria temporada y conseguir de manera holgada el título de Liga en la categoría regional, esperó pacientemente a que se tomara una decisión con respecto a la fase de ascenso a Segunda y se ha preparado a conciencia de cara al encuentro que en la tarde de este sábado (18.00 horas) acogerá el pabellón Pedro Delgado teniendo como oponente al Cáceres Atlético.

El equipo segoviano ha perdido un partido en las dos últimas temporadas, pero no ha disputado todavía un encuentro tan decisivo como el que se presenta en la tarde de este sábado. Por ello Agustín Pérez, técnico del Segosala, en declaraciones al servicio de prensa del club considera fundamental “el aspecto psicológico. Lo que hemos procurado es rebajar presión y centrarnos en dar el máximo, así como trabajar sobre el análisis que hemos realizado del rival. Lo importante es adaptarse a las circunstancias que se nos van presentando y buscar soluciones a cada situación”.

El equipo solo tendrá la baja de Tato, y afronta el partido después de dos meses sin partidos de competición

Agustín señala que el equipo se ha hecho fuerte en las dificultades “sobre todo cuando competimos en Madrid”, y que han sido las experiencias difíciles las que le han hecho madurar: “También nos hemos sobrepuesto a lesiones y bajas y hemos comprobado que este equipo en cualquier situación sabe competir. Considero que tener una identidad propia y creer en ella es la clave de este grupo”.

El técnico sabe el rival que se va a encontrar en esta eliminatoria decisiva, “y es un equipo con jugadoras muy jóvenes, físicamente muy potentes y que tratan de sacar mucho provecho a su velocidad en las transiciones”. Ante ello el Segosala intentará imponer la veteranía de jugadoras con muchos años de vuelo en el fútbol sala, pero también el ritmo que saben meter las jóvenes. “La dificultad radica en conocer a tus jugadoras para poder actuar en consecuencia”, afirma Pérez, que confía en que el equipo consiga el ascenso “porque ha hecho una temporada fantástica, porque forma parte de un proyecto de futuro y porque lleva muchas temporadas luchando para que llegara esta oportunidad”.