Futbol Regional Unami Tardelcuende KAM1352
Un lance del duelo disputado en la tarde de ayer entre Unami y Tardelcuende en La Albuera. / KAMARERO

Todo éxito de entidad como ascender a Tercera División depende de que el azar juegue su papel de aliado. El Unami sumó ayer al casillero su victoria más improbable. Con el minutero agotando sus segundos del descuento en La Albuera, en su tarde más gris y con el césped en un estado desconocido, los azules se llevaron la victoria en un regalo caído del cielo. Edu, el portero del Tardelcuende, supo embolsar un balón a la desesperada entre el fuerte viento. Salió al área grande al encuentro, no lo cazó y Alcu, muy hábil, cogió el esférico y enganchó un disparo rápido con la técnica y la altura justas para anotar a puerta vacía.

La celebración posterior sirvió de epílogo para un partido que concluyó en cuanto el árbitro autorizó el saque de centro de los sorianos. Fue un desenlace imprevisto para un partido que hacía honores al 0-0 que presidió el marcador hasta entonces. El césped de La Albuera estaba en un estado irreconocible y el balón no permitía grandes circulaciones. Sin apenas control en la elaboración, el Unami se limitó a fogonazos puntuales, sin apenas peligro, ante uno de los rivales más herméticos de la Regional de Aficionados.

El tono de siesta del encuentro fue el lenguaje dominante durante la primera media hora. Apenas un centro de Jorge Andrés desde el perfil derecho elevó las pulsaciones; no lo juzgó bien el meta del Unami, que dejó que el balón botara y creó una situación incierta. No hubo consecuencias, pues Ramiro terminó atajándolo y el centrador se echó las manos a la cabeza ante la opción perdida.

Mejoró el Unami en el tramo final del primer acto, presionando a la zaga rival con su presencia territorial en campo contrario más que con su juego. En esas, un defensor del Tardelcuende cabeceó contra su propio palo lo que pretendía ser un despeje más tranquilo. El Unami empezaba a acumular córners y demostrar su peligro en el juego aéreo. Alcu aprovechaba su corpulencia para que sus compañeros ganaran metros y Quino puso la rúbrica a la primera parte con una envenenada falta desde el balcón del área que botó junto al palo del portero soriano.

La segunda parte fue un quiero y no puedo del Unami. Sin medios para abrir la defensa soriana, los segovianos estuvieron cerca de romperse y conceder el gol de la victoria a los visitantes, muy peligrosos en la transición. En una tarde aciaga, tres puntos de gloria para un equipo que se va a 26 puntos en 10 partidos, números de Tercera División.

Mientras, el derbi disputado en El Burgo terminó con triunfo local. Luis Bertó debutó con victoria como entrenador del Turégano ante el Monteresma en un duelo sin demasiadas ocasiones y marcado por el viento que decidió un tanto de Cotrina a 20 minutos del final. Con este resultado el Turégano asciende al tercer puesto y deja a los de Palazuelos en quinta posición.