Ccostó más de la cuenta, pero las chicas del Cochinillo Segoviano colocaron la primera gran piedra en su camino por las aspiraciones ligueras. Así, el equipo de Sergio García-Múñoz dio un paso de gigante y certificó su billete que lo clasifica directamente para la segunda fase por el título. Aunque no todo fue coser y cantar. Pese a recibir la visita al Teodosio del colista de la categoría, el Canto 5. Filipenses, el equipo segoviano tuvo que sudar tinta china para alzarse con una victoria en la que sufrió más de lo esperado (62-57).

El Cochinillo fue preso de los nervios y presión que había en juego y no encontró ritmo prácticamente durante todo el encuentro lo que dio alas a las palentinas que, con un estilo muy agresivo desde la defensa, se mantuvieron con vida hasta el tramo final. Durante los primeros compases de choque, reinó la igualdad, con ningún equipo siendo capaz de dar un paso al frente e imponer su juego. La alta intensidad de las visitantes desde atrás comenzó a provocar los lanzamientos erróneos del conjunto segoviano que no encontró forma de llevar el balón a la pintura.

Una premisa palentina que puso en serios problemas al Cochinillo que, además, no estuvo fino en tareas defensivas, provocando que el Filipenses anotase con relativa facilidad gracias a una Paula Álvarez estelar. Así, tras el intercambio de golpes en un partido de alternativas, el trabajo de las visitantes dio sus frutos, ya que lograron irse al descanso por delante (34-35). Tras el paso por vestuarios, ya sí el guion del encuentro varió, con el Cochinillo siendo más agresivo encontrando una y otra vez a una Irene Llanos que se acabaría convirtiendo en la líder del conjunto segoviano.

Además, el equipo de Sergio García-Muñoz se puso el mono de trabajo en su pintura lo que lo permitió abrir una ligera brecha en el luminoso al término del tercer cuarto (47-44). Con el resultado en un puño y el Filipenses queriendo dar la campanada en Segovia, el Cochinillo no cedió y se encomendó a Llanos para acabar salvando los muebles.

Así, en un último y definitivo cuarto de nuevo muy igualado, el conjunto segoviano tiró de garra y oficio para alzarse con la ansiada victoria dejando de vacío el esfuerzo del Filipenses. Un triunfo por todo lo alto ya que, además de cosechar su quinta victoria consecutiva y a falta de una fecha para la finalización de la primera fase regular, el Cochinillo sacó su peaje para disputar esa ansiada segunda fase en la que peleará por conquistar el trono liguero.