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Un inicio de partido muy mejorable dejó sin opciones al Viveros Herol Nava, que perdió con claridad en la cancha del Ciudad de Logroño, conjunto dirigido por el segoviano Miguel Ángel Velasco que, a pesar de haber jugado tan solo un partido de preparación antes del inicio de la liga, dio sobrada muestra de la calidad de su plantilla, pasando por encima de los naveros.

El inicio del conjunto visitante recordó mucho al de la temporada pasada. Con la defensa sin ajustar demasiado bien a los lanzadores locales, y con un ataque previsible para un buen guardameta como es Rangel, el Viveros Herol Nava se encontró en los primeros cinco minutos con tres goles en contra, que fueron cuatro poco más tarde, lo que obligó a Diego Dorado a parar el partido para recordar a sus hombres lo que tenían que hacer sobre la cancha.

No sirvió de demasiado el tiempo muerto del Viveros Herol, porque a pesar de que la defensa fue poco a poco haciéndose más efectiva, los problemas en ataque se convirtieron en gigantescos. Tanto fue así que llegado al ecuador de la primera parte el conjunto visitante lucía un terrible cero en su marcador de goles anotados.

DIECISÉIS MINUTOS SIN MARCAR

Cierto es que el Ciudad de Logroño había salido a la cancha con mucha fuerza intentando dejar el partido encarrilado antes de que el físico comenzara a pasar factura, pero posiblemente ni en el mejor de sus escenarios soñados Miguel Ángel Velasco pensó en llegar al minuto quince sin haber recibido un solo gol.

La sangría llegó hasta el 7-0, ya que en el minuto 16 de partido Moyano consiguió romper la maldición, entrando el encuentro en unos minutos en los que la diferencia rondó los 6/7 goles en favor del equipo de casa, una renta que dejaba el partido prácticamente imposible para los segovianos, que evidentemente solo podían mejorar en los minutos siguientes, ya que salvo Patotski bajo los palos, pocos se salvaban de la quema.

UN CORRECTIVO MUY SEVERO

La segunda parte estuvo de más si se tiene en cuenta que el partido ya estaba decidido en favor del Ciudad de Logroño desde prácticamente los primeros compases del choque, pero dejó detalles interesantes. Intentar remontar seis goles de desventaja a un conjunto de la calidad del franjivino era una tarea con tintes homéricos para la que el Viveros Herol aún no está preparado, aunque el conjunto de Diego Dorado trató de mejorar la imagen ofrecida en la primera parte, cosa que logró maquillando sus números ofensivos, pero no los defensivos.

De esta manera, en los primeros diez minutos de la reanudación los naveros ya habían marcado más goles que en todo el primer período, aunque en ellos también influyera una cierta relajación del sistema defensivo de los locales, que apostaron por jugar al intercambio de goles.

También en esa faceta salió perjudicado el Viveros Herol Nava, que se vino abajo mediada la segunda mitad, recibiendo un correctivo en forma de nuevo parcial de 5-0 que elevó la diferencia por encima de los diez goles. El castigo fue muy duro para el conjunto de Diego Dorado, que tiene ahora mucho trabajo por delante de cara a, en un plazo de tres días, levantar la moral de la tropa, corregir errores y buscar el mejor modo de afrontar el partido del próximo sábado en casa frente al Quabit Guadalajara. El inicio de liga, sin duda, no pudo ser más negativo para los segovianos.