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Desde hace varios años el Viveros Herol Nava repite como un mantra aquello de “que nos respeten las lesiones, que el resto lo ponemos nosotros”. Y, desde hace años, llegado el invierno las lesiones comienzan a aparecer, y la mala suerte se instala en el pabellón municipal de Nava de la Asunción, sin importarle si es el Guerrer@s Naver@s o el viejo frontón, y cuesta un mundo desahuciarla.

El conjunto segoviano acabó la primera vuelta en plena forma, con todos sus jugadores aportando gracias a su buen momento físico. Dos meses después, el equipo que tuvo que formar frente al Fraikin Granollers presentaba nada menos que cuatro ausencias. Las de Ernesto, con un buen problema en su rodilla fruto de una lesión que se produjo en el partido ante el Atlético Valladolid, y Darío con sus costillas soldándose después del par de fisuras que se hizo ante el Ciudad de Logroño, se conocían. La de Álvaro Rodrigues, que se desplazó a Rumanía para conocer a su hija recién nacida, se esperaba más pronto o más tarde, pero la que terminó de descolocar al equipo fue la de Andrés Alonso, que en la noche del viernes se tuvo que marchar al hospital por culpa de un cólico al riñón.

Así que, para medirse a un Fraikin Granollers que aparecía en el horizonte como uno de los equipos más en forma de la competición y que cuenta con un pivote absolutamente dominante como es Adriá Figueras, el Viveros Herol Nava presentó al joven Pablo Herranz como único especialista en los seis metros. Aunque nadie puede decir que el navero hiciera un mal partido, entre otras cosas porque sería mentira, es indudable que la responsabilidad le pilló demasiado pronto, que no es lo mismo medirse a los pivotes de los equipos de la Segunda División, que a dos centrales contundentes como son Nico Bonanno y Marc García.

Tras un buen inicio, el apagón

Era indudable que, para poder llegar al nivel competitivo del Granollers, el equipo de Dani Gordo tenía que dar un plus durante los sesenta minutos de partido. Y la realidad fue que este comenzó de buena manera, con Oleg encontrando portería con facilidad, y echando una mano a Miguel Batista en el central defensivo, donde el 6:0 sujetaba a Figueras e incluso se permitía el lujo de lanzar contras.

En el minuto diez, el 5-3 que campeaba en el electrónico reflejaba el buen inicio segoviano, con buenas acciones de Pablo en los seis metros, y con los extremos aprovechando el mínimo espacio que les dejaba la defensa para marcar, y con el Granollers sin encontrar a su pivote. El inicio era, sin duda, prometedor…

Pero el equipo visitante que dirige Antonio Rama elevó su nivel defensivo, con Oswaldo Maestro sin hacer un solo prisionero por su zona, Marc García disculpándose con Carlos Villagrán después de un golpe que dejó al capitán tendido en el suelo, y Bonanno intimidando a los lanzadores locales. Ello fue suficiente para que al Viveros Herol Nava le llegara el apagón, que le duró un montón de minutos en los que el conjunto navero sumó pérdidas de posesión, lanzamientos muy desviados y una cierta endeblez defensiva que provocó un parcial de 0-7 que elevó al Granollers hasta una altura que parecía inalcanzable.

Curiosamente la exclusión de Edu Fernández vino a cambiar paulatinamente la decoración del partido. Agus Casado rompió la sequía, y la aparición de Rodrigo Pérez con dos goles consecutivos vino a poner al equipo de casa a tres goles del conjunto catalán, que bien pudieron ser dos si Marc Guardia no hubiera comenzado su particular recital deteniendo un lanzamiento a la contra de Nicolo. No fue la primera ocasión en la que los segovianos se encontraron con el portero del Granollers, que se bastó para que la diferencia de goles no bajara de los tres a favor de su equipo, aunque con un 11-14 que llegó gracias a un buen gol de Adrián Rosales desde más de diez metros cuando sonaba la bocina.

Precisamente el gallego sería el protagonista de los primeros minutos de la reanudación, en los que el equipo visitante salió con nuevos bríos, con Pol Valera aprovechando la exclusión de Miguel Batista para poner los cuatro goles de renta. Pero Adrián vio claro que los centrales no avanzaban para defenderle en la 6:0, y su aportación, junto a la de Darío Ajo Martín, puso al Viveros Herol Nava en disposición de empatar, con el 17-18 que obligó al entrenador visitante a parar el partido, puesto que la defensa 5:1 de su rival se le estaba atragantando hasta el punto de sumar alguna pérdida de más.

El que las para, y el que las mete

La consigna del Granollers era clara, buscar a Figueras en los seis metros, donde con el paso de los minutos se iba imponiendo a todos los defensores, batiendo sin remisión a Yeray, que sin embargo sí logró detenerle un lanzamiento de siete metros, poniendo al equipo de casa en disposición de recuperar la iniciativa en el marcador después de muchos minutos sin conseguirlo.

Y tuvo la ocasión el Balonmano Nava, forzando la acción hasta conseguir una defensa ilegal que llevó a Nicolo hasta los siete metros para colocar el 21-20. Pero Marc Guardia rechazó el lanzamiento del extremo navero, y pocos segundos más tarde Sergi Franco ponía el 20-21 en el marcador. Aunque Rodrigo puso el empate, la sensación fue que el momento de los locales había pasado, y no volvería otra oportunidad.

Así sucedió, porque el Granollers terminó por adaptarse a la defensa abierta de los naveros, machacando una y otra vez el marco de Yeray que no podía llegar a todo. Marc Guardia ya estaba imperial en la portería contraria, y del empate a 20 se pasó a un 22-26 que parecía definitivo.

Dani Gordo lo probó todo, incluyendo un par de ataques con siete que sorprendieron al Granollers, y que dejaron la desventaja en dos goles y con bola para poner la diferencia en uno. Pero de nuevo el portero visitante emergió para desesperación de los segovianos, que se quedaron sin opciones de puntuar ante un oponente que no se descompuso cuando pasaba por su peor momento, que se encontró con un portero en estado de gracia, y que cuenta con un pivote de lo mejor que hay en el panorama internacional.

Para el Viveros Herol Nava quedó la sensación de haberlo intentado todo y competido hasta el final, pero ya afirmaba Dani Gordo que muchos partidos de esta segunda vuelta se iban a decidir por detalles, y los del encuentro ante el Granollers se decidieron en favor del equipo de Barcelona. Para que la suerte cambie, será necesario que el Balonmano Nava comience a recuperar lesionados, que la máxima categoría ya es suficientemente complicada teniendo a toda la plantilla disponible.