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Desde que el pasado 15 de marzo el Gobierno de España decretara el confinamiento de la población y las actividades deportivas vieron reducidas prácticamente a la mínima expresión hasta que se decretó la ‘nueva normalidad’ el 21 de junio, la tasa de sedentarismo en España ha ido en aumento, elevando más allá del 30 por ciento de españoles que aseguraba en el año 2019 que no realizaba suficiente ejercicio físico.

Salvo las pistas de atletismo y las de tenis y pádel al aire libre, el Instituto Municipal de Deportes tiene cerradas las instalaciones deportivas de la capital. Tiempo más que suficiente como para que los operarios del IMD hayan hecho las reformas suficiente para que “cuando se puedan abrir”, tal y como señalaba la concejal de Deportes Marian Rueda, los usuarios de las instalaciones se las encuentren en perfecto estado de revista, siempre teniendo en cuenta que ya suman unos cuantos años de actividad a pleno rendimiento.

 

La prohibición de realizar ‘deportes con contacto físico’ TODAVÍA no ha sido levantada desde el 19 de junio

 

Y es precisamente ese “cuando se puedan abrir” el que está dejando a buena parte de los segovianos en la capital sin poder realizar más actividad física que la del atletismo, o las del tenis y pádel desde hace algunas semanas. A pesar de que la Junta de Castilla y León estableció un protocolo de apertura parcial de las instalaciones deportivas, el hecho de que no pueda haber contacto físico está dejando los deportes colectivos sin opción de poder ser practicados.

SIN CONTACTO FÍSICO

Así, en la Orden publicada el 19 de junio se establecía que “en las instalaciones deportivas al aire libre podrá realizarse actividad físico-deportiva, sin contacto físico, con el límite del 80 por ciento de la ocupación máxima permitida en la práctica deportiva, mientras que en las instalaciones deportivas cubiertas y centros deportivos podrá realizarse actividad deportiva en grupos, sin contacto físico, y siempre que no se supere el 75 por ciento de la ocupación máxima permitida en la práctica deportiva”.

En vista de esas condiciones, el IMD optó por mantener cerradas las instalaciones deportivas aunque de manera parcial, puesto que modalidades individuales como el esgrima o el tiro con arco sí han podido continuar con una cierta normalidad. Pero la falta de un nuevo protocolo para los deportes colectivos, protocolo que sí existió aunque de ‘aquella manera’ para la disputa del play off de ascenso en la Tercera División de fútbol, está llevando a que las instalaciones deportivas continúen cerradas para los deportes colectivos sin que en el horizonte aparezca una fecha para su apertura.

LOS CLUBES QUIEREN EMPEZAR

Tanto es así que los clubes deportivos han venido confeccionando sus plantillas sin tener claro cuándo podrán comenzar su actividad. El CD Claret de baloncesto está haciendo pruebas para sus nuevos jugadores, el RAC Lobos ha anunciado para el 24 de agosto el inicio de la pretemporada y, en la provincia, el CD La Granja lo tiene todo preparado para el inicio de los entrenamientos medio año después de haber tenido que parar.

Sin embargo, todo sigue pendiente de la decisión de la Junta de Castilla y León con respecto a las actividades deportivas de contacto. Si la institución autonómica opta por no pronunciarse con respecto a este asunto (y teniendo en cuenta la situación sanitaria que se está generando con los rebrotes no es descabellado que tome la decisión de mantener la situación deportiva tal y como está) el deporte colectivo seguirá sumando meses ‘confinado’.