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Santiago Segurola es un referente en el periodismo deportivo español, con una larga trayectoria en los medios escritos más importantes a nivel nacional, que le valieron para recibir el reconocimiento de la Asociación Segoviana de la Prensa Deportiva en la gala que se llevó a cabo el pasado viernes en el Teatro Juan Bravo, donde el periodista dio un repaso, y nunca mejor dicho, a la profesión.

Mucho ha cambiado el periodismo deportivo desde que Segurola comenzó a trabajar, aunque él va más allá, “porque ha cambiado todo. La sociedad, el deporte, el periodismo, la tecnología… también ha cambiado la manera de enfocar el deporte, que ahora es un negocio de proporciones bíblicas, sobre todo el fútbol, y también ha cambiado la posición del periodista, que en muchos aspectos es un gran publicista del deporte”.

Pero Segurola va un paso más allá, señalando que “al deporte hay que mirarlo con el mismo rigor con el que se mira cualquier otra actividad periodística, porque tiene derivadas sociales, derivadas económicas, y eso hay que controlarlo. No podemos quedarnos solo con la espuma de los éxitos o los fracasos. Hay mucho en juego ahora en el mundo del deporte que conviene investigar para que no nos den gato por liebre, ni económicamente ni en el tema del dopaje, por poner dos ejemplos”.

La debilidad del periodismo

Preguntado por el ‘periodismo de bufanda’ que se ha extendido en el fútbol, el vasco también puso su punto de vista: “Hubo un tiempo en el que ese periodismo de bufanda estaba mal visto, pero las fronteras se van difuminando. En el fÚtbol los clubes tienen sus televisiones propias, y periodistas que le son afines declaradamente, y hacen de eso un show. Personalmente no me gusta mucho, y no sé si llamarlo periodismo, porque me parece que esto tiene que ver con otra cosa, pero también con una situación de debilidad del periodismo. La situación económica de la prensa deja a los periodistas a merced de los grandes poderes. Antes los presidentes tenían respeto, e incluso un poco de miedo, a los periodistas, pero ahora sucede al revés, que somos los periodistas los que tenemos miedo a los presidentes”.

La nueva censura en los medios de comunicación pasa por que te pongan un anuncio, “y a veces ni eso” afirma Segurola, “ya que con que trabajes en un programa que esté relacionado con lo que sea… yo lo que creo es que el periodista no tiene que hacer anuncios, y en muchos de los casos, sobre todo en temas de apuestas, no me parece bien. En estos tiempos en los que parecen haberse difuminado todas las barreras éticas no suena adecuado hablar así, pero la realidad es que no me gusta. Somos creíbles para la gente, y alguien puede pensar que una marca, por el hecho de estar anunciada por un periodista, es la más creíble o la más honesta, y puede no ser así”.