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Segovia se prepara para el posible ascenso de la Gimnástica a Segunda División B y quiere ser ejemplo. Desde el Ayuntamiento abogan por la “cautela” a la hora de celebrar el hipotético triunfo y hacen hincapié en “evitar concentraciones de personas” ante la posibilidad de que aparezcan rebrotes. Así lo explicó ayer la alcaldesa, Clara Luquero, en rueda de prensa: “Si todo sale bien, que ojalá salga, hay que ver cómo controlar las celebraciones porque no nos podemos permitir un tropiezo. Lo que nos llega de otros territorios de verdad que es alarmante, hay que tener mucha cautela. Los rebrotes se producen precisamente en reuniones y celebraciones de este tipo”.

En cuanto a la posibilidad de realizar algún acto público que conmemore la gesta de la Segoviana, apuntó: “Habrá que extremar las medidas y hablar con el club y si se puede hacer algo testimonial evitando concentraciones de personas. Ya hemos visto que hasta los grandes clubes han suspendido celebraciones”. La celebración quedaría reducida a un entorno íntimo y, desde la concejalía de deportes, se estudia la posibilidad de acordonar fuentes y glorietas.

En lo que concierne al equipo, el asunto de la celebración queda en un segundo plano y continúa entrenándose a un alto nivel con el objetivo de llegar en las mejores condiciones posibles a la final contra el Zamora CF. El esfuerzo frente a la Arandina fue grande y las primeras sesiones tuvieron una parte específica de recuperación. Esta tarde la plantilla afrontará su último entreno antes de partir a Palencia.

En el recuerdo queda el último ascenso del conjunto azulgrana, que se produjo a finales de mayo del 2017 frente al Atlético Malagueño. La Segoviana, entonces dirigida por Abraham García, superó al filial del Málaga por 4-1 en La Albuera en la eliminatoria de vuelta y logró subir a la categoría de bronce del fútbol español. En aquella ocasión, equipo y afición lo festejaron primero sobre el césped del estadio municipal y después en la plaza del Alto de los Leones de Castilla. A pesar de la atípica temporada, las ganas por subir son las mismas, aunque en caso de ascender la celebración -según se espera- se alejará de la de 2017.