Ricardo de Andrés, en el primer entrenamiento del CD La Granja./ NEREA LLORENTE
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Ricardo de Andrés comienza la última semana de preparación al frente del CD La Granja, de cara a una atípica temporada en el grupo octavo de la Tercera División, con el claro objetivo de llevar al equipo hasta la permanencia en la categoría, con un plantel en el que destaca la presencia de muchos futbolistas de Segovia, y un buen ramillete de jugadores jóvenes que tienen ganas de destacar.

No ha sido una pretemporada sencilla para el conjunto segoviano, necesitado de jugar partidos para poder conjuntarse pero sin poder hacerlo por problemas ajenos al club. Pese a ello, el técnico considera que “estaremos preparados para competir desde el primer día, porque a pesar de que las circunstancias nos han dejado poco margen, lo que no vamos a poner son excusas”.

Muchas virtudes, y un defecto

Pese a los pocos partidos disputados, en el último encuentro jugado en Tordesillas el CD La Granja mostró buena parte de las virtudes que está trabajando con Ricardo, “porque estuvimos muy bien plantados sobre el campo, tuvimos nuestras opciones y mantuvimos el ritmo del partido, impidiendo a nuestro rival que generara demasiado peligro sobre nuestras portería”.

Sin embargo, un penalti y una expulsión por protestar vino a trastocar los planes del equipo, aunque el técnico quiso sacar una conclusión positiva de ello: “aunque al principio pensé que era una pena que nos quedáramos con uno menos cuando lo estábamos haciendo tan bien, después valoré que era una buena opción para recordar a los jugadores lo que pasa cuando pierdes la concentración”, apuntó el técnico, que durante toda su carrera como futbolista solo fue expulsado en una ocasión pese a jugar en una demarcación, la de pivote defensivo, en la que en no pocas ocasiones hay que ir al límite.

El Club Deportivo La Granja tiene un plantel joven y con ambición, “y yo veo entrenar bien al equipo. Los chicos jóvenes que han llegado tienen desparpajo y condiciones para hacer las cosas bien, y no dudo ni de nuestra capacidad física, porque el preparador físico (Enrique de Diego) está haciendo un trabajo excelente, ni de la ambición goleadora de este equipo. El gol es cuestión de confianza, y en este apartado los chicos van a dar la cara”.

Intensos desde el principio

El entrenador granjeño quiere que su equipo sea fuerte “en todas las zonas del campo”, desde la salida del balón del contrario. “Creo mucho en que desde la intensidad se pueden sacar resultados positivos. Hay que ponérselo difícil a los rivales desde el principio, y aunque sé que no estamos seguro al cien por cien, eso no nos puede limitar para poder competir al máximo”.

Y el primero de esos rivales es la Arandina, todo un hueso ante el que Ricardo no quiere excusas “porque solo importa este partido, no lo que hemos hecho hasta llegar aquí, o lo que haremos el día después. Solo hay que pensar en este rival y prepararnos lo mejor posible”, sabiendo que la primera fase es decisiva de cara a la temporada “y hay que intentar hacer las cosas bien desde el principio, porque en la segunda fase afecta mucho lo que hayas hecho en la primera”.