Han pasado muchos días, demasiados, desde que el Viveros Herol Nava certificó su descenso a División de Plata perdiendo en su pabellón frente al Anaitasuna, y abriendo paso así a un período de reflexión en el que el club hizo examen de conciencia tratando de descubrir los errores que le llevaron al descenso, y planificando con mimo la temporada de la reconquista, forjando una plantilla de talento joven y experiencia veterana que liderará el técnico Álvaro Senovilla.

Los partidos de pretemporada han servido no solo para que el equipo ensamblara sus piezas, sino también para reafirmar al Balonmano Nava como uno de los candidatos al ascenso, metiendo al equipo segoviano una presión extra que el entrenador no nota, “porque como equipo que desciende de una categoría superior, la lógica invita a pensar que eres el favorito, y eso se asume con naturalidad. No hay una presión añadida por ello, porque a nivel de trabajo y exigencia ya nos presionamos nosotros muchísimo más que lo que nos viene del exterior”.

UN PARTIDO A LA CARRERA

El duelo que abrirá la liga para el equipo navero en esta primera fase más ‘tramposa’ que real, llevará a los de Senovilla al pabellón de los Sueños, donde le espera un Balonmano Alcobendas convertido en un clásico de la categoría, con jugadores como Gonzalo Velasco y Alfonso de la Rubia en el centro, que son los que dirigen el ataque, y con Nevado, Lozano o López Boyarizo más Gutiérrez acompañando en el juego colectivo.

 

Senovilla no rehúye de la condición de favorito del equipo, “porque más presión que nos ponemos nosotros no nos va a poner nadie”

 

Si la lógica se impone, será un partido que se jugará a la carrera, porque este nuevo Viveros Herol se siente mucho más cómodo jugando rápido, y el Alcobendas no desdeña en absoluto ni los contragolpes ni las acciones veloces tras encajar un gol. Quien consiga hacer mejor su balance defensivo tendrá sus opciones de ganar el partido, aunque la versatilidad que ha mostrado el Viveros Herol en el ataque también le concede oportunidades en el posicional.

El conjunto se presentará en Alcobendas con la baja segura de Andrés Vila, que aunque está completando la última fase de la recuperación de su lesión de hombro todavía tiene trabajo por delante, y la ausencia más que probable de Gonzalo Carró, al que su problema muscular le ha limitado los entrenamientos en las últimas tres semanas, “y es complicado que pueda estar al ritmo de sus compañeros”. El resto del equipo, salvo complicaciones de última hora, estará preparado para afrontar el primer encuentro de una temporada 22/23 que el Balonmano Nava quiere que sea el de la reconquista de la Asobal.

MESENOR NAVA

El Leche Mesenor Balonmano Nava inicia hoy también su andadura en la Primera Nacional de balonmano, grupo segundo, viajando a la pista del Unión Arroyo, conjunto que estuvo dirigido durante tres campañas por Eduardo Izquierdo, actual técnico del filial del Balonmano Nava, que cuenta para el curso 22/23 con una base del equipo parecida a la de la temporada pasada, sumando la aportación del pívot Jorge Oseguera, de baja por lesión durante buena parte de la pasada temporada, más la aportación de Jemal Aguado y de Iván Herguedas, dos zurdos que provienen de Valladolid y que ayudarán a aumentar el nivel y la calidad en el juego.

En cuanto a los objetivos que se plantea el filial, el técnico señaló que el principal es competir cada partido. Quedar lo más arriba posible en la clasificación es importante, pero “sobre todo continuar la filosofía del primer equipo para que puedan estar preparados por si alguno de los jugadores tiene que ayudar”.

Respecto al tipo de balonmano que se quiere realizar, Eduardo busca parecerse al primer equipo, “salvando las distancias”, y así ser un trampolín para la gente joven. “Intentaremos hacer un balonmano dinámico e inteligente. A mí me gusta que mis equipos jueguen bien al balonmano, no vale solo con ganar, sino que es más importante cómo se juega”.