Ramsés Gil es el líder de un equipo de trabajo, el de la Segoviana, que está poniendo al conjunto azulgrana en las cotas más altas de su historia. Con un discurso directo y sin ambages, el técnico no sólo se ha ganado a la plantilla, sino también a una afición que le venera por el sentimiento gimnástico que siempre ha tenido. Y aunque se defina como “para nada supersticioso”, a pocos se le pasa por alto que al inicio de cada partido le da un beso en la cabeza al segundo entrenador, Ricardo de Andrés, “pero porque él me lo pide” bromea.

P. Comienzo con un dato tramposo, la Segoviana todavía no ha ganado en casa en 2024.
R. Al final eso no es preocupante. Lo que me preocupa es cuando pillas una racha negativa, no cuando ganas o no ganas en casa. Llevamos sumados los mismos puntos fuera que en casa, pero también es un dato engañoso, porque al final hemos jugado dos partidos más fuera que en La Albuera. Lo que había que hacer era buscar el equilibrio y la regularidad y ahora mismo sí la tenemos, porque de los diez últimos partidos sólo hemos perdido en Soria. Al final se trata de ir sumando.

P. ¿Cuándo se dio cuenta de que había que ser más solvente en defensa sin tratar de perder la contundencia en ataque para poder competir mejor en esta Segunda RFEF?
R. Al acabar la pasada temporada teníamos claro que debíamos mejorar en varios apartados. El primero de ellos era la solvencia defensiva, porque encajábamos demasiados goles y fuera de casa nos costaba mucho mantener la puerta a cero, pero también en el balón parado, que era otra de las asignaturas pendientes que teníamos desde la temporada 22/23. Hemos cambiado diferentes cosas, cambiando automatismos a la hora de saltar a la presión y demás, que nos permiten defender un poquito mejor y arriesgar un poquito menos. Entonces, aún manteniendo el bloque alto y la defensa agresiva en campo ajeno sí que hemos conseguido que los números sean en ese sentido mejores. Pero donde sí que ha habido una mejora salvaje es en el balón parado, porque solamente hemos encajado dos goles en toda la temporada, y los dos en el mismo partido. En ese aspecto sí ha funcionado el trabajo.

P. ¿La presencia de Segovia en el ataque obligó a cambiar la forma de juego?
R. Al final debes adaptarte a los jugadores que tienes. Si no tienes un jugador arriba buscando desmarques de ruptura, no tiene sentido buscar rupturas, lo que supone que esos desmarques han de hacerlos otros futbolistas. A nivel de delantero posicional, sin ningún género de dudas Dani Segovia es el mejor del grupo, porque entiende la posición perfectamente, y lo que hay que hacer es aprovecharse de ese juego de cara y buscarlo en el área, porque ahí es diferencial. Lo bueno que tiene, además de que te hace goles, aunque cinco no sea una cifra estratosférica, es que te genera muchísimos más, porque los rivales no son tontos, saben quién es el jugador que puede desequilibrar el partido y al final Dani siempre tiene a varios jugadores pendientes de él. Por ejemplo, en nuestra victoria ante el Villanovense, en los dos goles que marcamos tiene a dos rivales colgados de la pechera y esto provoca hace que en uno de ellos llegue Hugo Díaz y en el otro Juan de la Mata para hacer gol. Segovia libera de marca a otros jugadores y eso te da muchísimo en el área.

P. ¿Y qué me puede decir de Hugo Díaz pasando por su mejor momento desde que está en la Gimnástica Segoviana?
R. Es un jugador que su principal virtud es que piensa antes que lo demás. Tiene esa capacidad para ver la jugada y liberar el balón rapidísimo. Y eso sobre todo a nivel de transición es oro puro. Su inteligencia táctica y su sacrificio defensivo también te dan muchísimo, y si a eso le sumas sus recursos en la finalización al final eso se traduce en goles y victorias. Y si a mayores contamos que ya lleva 4 o 5 goles también, pues nos ha venido Dios a ver, pero es que es un chico al que sobre todo hay que agradecer la exigencia que ha mantenido durante todo el período de rehabilitación porque eso ha recortado los plazos de la recuperación casi en dos meses, y obviamente le ha hecho alcanzar un rendimiento óptimo mucho antes de lo esperado.

P. ¿Cuál de las tres bajas del mercado de invierno le ha dolido más?
R. La de Ivo fue para mí como una cornada de siete trayectorias. Me dolió a nivel deportivo y ístico, porque está claro que al equipo le resta, pero también a nivel personal, porque estábamos muy ilusionados con él, pero no tengo ningún reproche que hacerle. Al final el futbolista decide su futuro, él nos pidió eso, y aunque nosotros nos podíamos haber negado a su salida entendimos que retener en la plantilla a un jugador que en este caso tenía una ilusión distinta a la nuestra, tampoco tenía mucho sentido. Eso es lo que valoramos con la directiva y al final se le permitió marchar. Pero me dolió mucho porque al final se trata de un chico de la casa y es un jugadorazo que me hubiera gustado retener aquí.

P. ¿Cómo se consigue que todos los jugadores de la Segoviana estén contentos de estar en el club? Porque da la sensación de que todo el mundo está contento en el equipo.
R. Eso es mérito de los futbolistas, y en especial de los jugadores más veteranos que tienen un nivel de exigencia y un trato acorde al que requiere una situación como ésta, la de un equipo con una exigencia deportiva máxima como estamos intentando inculcar, y después con un trato a nivel personal que se exige igualmente que sea acorde al que merece cualquier persona. Al final el respeto y la educación en este vestuario no es que sean necesarios, es que son una obligación.

P.(…)
R. Esto es una cosa de los propios jugadores, porque ahí los que mandan son ellos, y tener a jugadores como Manu, Rubén, Pablo Carmona, Fer… que son futbolistas que en ese sentido son absolutamente de élite, al final hace que todo el mundo que venga, independientemente de que luego juegue más o menos, porque eso ya es una decisión totalmente de los entrenadores, pues esté contento entrenando y jugando. Obviamente todos quieren jugar más pero eso forma parte de este negocio, y no está reñido con el hecho de estar contento o estar disfrutando de lo que haces cuando tienes la conciencia tranquila y das todo lo que tienes.

P. ¿Se ha llegado a desesperar por la falta de fichajes?
R. Para nada. Lo que más me ha desesperado de verdad ha sido la marcha de Ivo. Pero a nivel de fichajes siempre he dicho estoy contentísimo con la plantilla que tenemos, y considero que es suficiente para poder pelear cada domingo, que es nuestro mantra. Por supuesto que se ha buscado, pero siempre hemos mantenido el mismo criterio, intentar buscar algo que consideráramos que nos iba a mejorar. Traer por traer podríamos haber traído sin ninguna duda, porque hemos tenido millones de ofrecimientos, ya sabemos cómo funciona el mercado. Quizá tomar la decisión de traer otro futbolista para meter fondo del armario a lo mejor tampoco hubiera estado de más con la salida de Iván… pero desesperarme para nada. Lo que sí que me desesperaría es que hubiera más bajas o que hubiera lesionados porque al final eso sí que es nuestro día a día, lo que nos da calidad de entrenamientos y permite competir al cien por cien. Pero ahora mismo estamos bien y ojalá nos dure lo que resta de temporada.

P. ¿Cuántos partidos del rival se ven para preparar los partidos?
R. Mínimo cinco entre Ricardo y yo. Normalmente vemos los más próximos a la fecha del partido, lo que pasa es que obviamente al final ves a todos mucho más porque al que ves cada semana le ves contra otros cuatro o cinco rivales. Entonces a algunos como el Cacereño o el Talavera, que siempre son los dos últimos equipos que dejan al rival que cogemos, pues les hemos visto muchísimo. Y hay rivales que ya les tienes ‘caladísimos', y a ese nivel no escatimamos porque si hay otros entrenadores que no le dan importancia al rival, en nuestro caso está lo contrario, no para jugar en función de los que te hagan ellos, pero sí para buscarles las cosquillas y hacerlo lo mejor posible en función de lo que vas a tener enfrente.

P. ¿De verdad no piensa que la Segoviana tiene opciones de ganar la liga?
R. Es que no pienso en eso. Lo que busco es tener opciones para el siguiente partido, el siguiente domingo. Volviendo del encuentro del Mensajero en la tarde del domingo veníamos viendo el partido de Sanse, buscando un plan para intentar trabajarlo desde el lunes. Porque desde el mismo lunes siguiente a un partido de competición ya empezamos a trabajar el domingo siguiente. Y ese es el objetivo, intentar saber que hay que competir lo mejor posible. Hasta ahora, y eso es una realidad, no ha habido ni un solo partido desde que soy entrenador que no haya considerado que se podía ganar. Y creo que esa es la idea, intentar buscar las herramientas para que los futbolistas también se lo crean.

P. Si a final de temporada le llamara un club de una categoría superior, con una oferta superior, ¿se plantearía marcharse de la Segoviana?
R. Si me llamara ahora, le diría que esperara al 15 de junio que es cuando termina la feria, porque verdaderamente ahora no procedería. Todo tiene sus momentos. En el momento que empiece a pensar que puedo irme de aquí o que tengo que buscarme un futuro lejos de Segovia, creo que es cuando empezaría a equivocarme y a perder todo lo que tengo que tener y toda la energía que me hace falta para hacer esto lo mejor que sé. Ahora mismo no me ocupa ni medio segundo pensar en ello, porque al final tenemos un objetivo precioso aquí y es en lo que tenemos que estar con los cinco sentidos. El hecho de lo que pasa en el futuro… Dios dirá.