“Queremos que el inversor entre sin mayoría absoluta”

Agustín Cuenca, Presidente de la Gimnástica Segoviana

A sus 43 años, Agustín Cuenca lleva más de media vida en la Segoviana; primero en el lateral derecho, después (desde 2015) en la presidencia. Apenas 14 meses después de presentar su dimisión, la falta de relevo le llevó este martes a hacer oficial su candidatura a las elecciones del club, previstas para el 23 de mayo. Defiende el proyecto de la Sociedad Anónima Deportiva para que el club crezca y pide que los contrarios presenten candidatura.

— ¿Por qué se presenta?

— Cuando dimitimos, teníamos la sensación de que iba a haber gente que iba a entrar a dirigir el club. Pero no fue así. No queremos que vuelva a pasar lo mismo. Para seguir con un proyecto que no es el nuestro, mejor presentarnos.

— En febrero de 2020 hablaban de una dimisión irrevocable y del desgaste personal del proceso de la SAD. ¿Por qué ahora es revocable y quieren seguir?

— Básicamente, porque este club ha cambiado poco o nada. En aquellos días todos tuvimos un poco la sensación de que lo que suele suceder en este club –que nunca nadie quiere presentarse ni dirigirlo– había cambiado. Que había personas dispuestas a asumir la gestión. Pero cuando hubo elecciones, no fue así. Y tampoco queremos dejar colgado al club.

“Lo ideal sería que hubiera alguien que representase a la gente que piensa en otro modelo de club”

— ¿Le gustaría que hubiese una candidatura alternativa?

— Sí, sería lo ideal. Dentro de la masa social, no todo el mundo está de acuerdo con lo que yo propongo. Lo ideal sería que hubiera alguien que representase a la gente que piensa en otro modelo de club.

— ¿Cuál es su proyecto?

— Preguntar a los socios si quieren que transformemos el club en una Sociedad Anónima Deportiva con el ánimo de poder aspirar a cotas superiores. Mi posición es que esa transformación se lleve a cabo.

— La parte contraria a la SAD fue una minoría de bloqueo. ¿Por qué ahora sí se puede seguir adelante con el proceso?

— Porque en ese momento la sensación que teníamos todos es que la personas que defienden que el club debe ser de los socios iban a tomar las riendas. Como todo el mundo sabe, hubo unas elecciones a las que no se presentó nadie. No soy capaz de explicar que el club sea de los socios si no lo quieren gestionar. Ahora es un buen momento; habiendo elecciones, entiendo que la gente que está en contra de nuestra postura también estará a favor de algo.

— ¿Qué fallos cometieron en la gestión de la SAD?

— Principalmente, la comunicación. Supongo que cometeríamos más, pero ese fue el más importante. A lo mejor el proceso no fue el adecuado. Cuando el club tenía deudas, nadie decía que eran propias; cuando está saneado, todos dicen, en parte con razón, que el club es suyo. Una conversión en SAD con un socio mayoritario… puede ser que haya gente que no esté a favor de esas personas en particular. Viéndolo con perspectiva, a lo mejor nos equivocamos. Por eso queremos hacerlo con un capital más pequeño, pretendiendo que sean los socios los que se conviertan en accionistas. Y a partir de ahí, que ellos decidan quién y cómo debe entrar. Porque al final habrá un socio mayoritario.

— Aquella conversión se interpretó como una venta. ¿Ahora sería un paso intermedio?

— Ningún socio, a priori, va a comprar gran cantidad de acciones. Si alguien quiere entrar, tendrá que hacerlo con una minoría y a partir de ahí presentaría su proyecto a los socios, que serán accionistas.

“La cuestión es sacar un capital social reducido para que no sea algo inalcanzable para los socios”

— ¿Establecerían una cuota máxima de acciones?

— La cuestión es sacar un capital social reducido para que no sea algo inalcanzable para los socios. Cuando se habló en su momento de 400.000 euros, es probable que entre todos los socios no se adquiriera ni el 50%, así que cualquiera que quisiese entrar podía hacerse con el control desde un primer momento. No quiero decir cantidades, pero lo que queremos es que sea inferior para que, con lo que compren los socios, nadie pudiera llegar al 50%. Que quien entre, lo haga sin mayoría absoluta y tenga que convencer a los accionistas.

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Agustín Cuenca. / KAMARERO

— ¿Sigue en contacto con los inversores que se presentaron?

— No. A mí personalmente me han felicitado por el ascenso, pero hace tiempo que no hablo con ellos.

— ¿Con el ascenso, les dolía no recoger los frutos de tantos años de trabajo?

— Nosotros estamos de paso. Estaremos más o menos tiempo, pero habrá que dar paso a otros.

— ¿Hay generación de relevo?

— El año pasado no la hubo. Por eso creo que el camino del club debe ser la conversión en SAD. En un formato de socios, en los últimos 10 o 15 años ha habido dos candidatos a la presidencia: Fernando Correa y yo. Y no veo que vaya a haber más. En un club de esta envergadura, es complicado que la gente quiera presentarse. Pierdes tiempo, asumes una responsabilidad patrimonial… … Son muchos inconvenientes para un disfrute que está bien, pero que si lo hace otro, pues mejor. O acaba profesionalizándose de algún modo o el final es que el día de mañana venga una junta gestora que no quiera estar y volvamos a épocas oscuras.

— En la última asamblea tuvieron el apoyo del grueso de la masa social.

— Su tuviéramos la sensación de que la masa social no quiere este camino, ni siquiera lo hubiéramos planteado. Percibimos que hay una mayoría que quiere esto.

“Es un club saneado, sin deuda. Creo que la Tercera se nos queda un pelín corta, pero también es cierto que cada vez que hemos estado en Segunda B nos falta capital para asentarnos en la categoría”

— ¿En qué punto está el club?

— Es un club saneado, sin deuda. Creo que la Tercera se nos queda un pelín corta, pero también es cierto que cada vez que hemos estado en Segunda B nos falta capital para asentarnos en la categoría. Estamos en un punto intermedio y los esfuerzos deben centrarse en asentarnos en la nueva Segunda División de la RFEF.

— ¿Esa falta de capital se traduce a la nueva categoría?

— Será más fácil asentarse porque el nivel es inferior que en la antigua Segunda B. Nos vamos a medir con equipos de la zona alta de Tercera y debería ser un reto bastante asumible.

— El entrenador, Manu González, comentaba que lo normal es que siguiera él y gran parte de la plantilla. ¿Cuál es su idea?

— Personalmente, me gustaría que siguiese Manu, si soy presidente como si no. Los números y el trabajo le avalan. En cuanto a la plantilla, no es momento de hablar.

— ¿Qué mensaje da a la masa social contraria a su proyecto?

— Les animo a que, si no están de acuerdo, presenten lo que quieren. Y se lo trabajen, claro.