FS Femenino Unami Leganes KAM2251
Laura Llorente pisa la pelota en uno de los ataques del Unami frente al Leganés./ KAMARERO

Sumar méritos no siempre suele reportar puntos, pero te hace llegar a casa con la conciencia tranquila. Y así se marcharon las jugadoras del Unami del encuentro que perdieron por un exagerado 3-6 frente al Leganés, tras haber sido como mínimo tan competitivas como su oponente y haber dispuesto de las mismas oportunidades para marcar. Pero al igual que el pasado fin de semana las de Quique Molina se impusieron al Segosala sin ser mejores, en esta ocasión quien se llevó el gato al agua fue el rival.

Y es que, en un encuentro en el que ambos contendientes se lanzaron a tumba abierta a por su adversario, los espectadores que se dieron cita en la grada del Pedro Delgado vieron cómo Unami y Leganés se daban de ‘palos’ en forma de goles con los tantos de Laura Llorente y Cris de Andrés por las de casa, y de Noelia y Andrea por las de fuera cuando el partido todavía no había cerrado su séptimo minuto.

Continuaron ambos conjuntos apostando por un ritmo alto en la presión y por no especular en las acciones ofensivas, pero en esta tesitura se manejó mejor el Leganés, que en el minuto 10 volvió a adelantarse gracias al acierto de Marlén, empalmando arriba un buen despeje de María del Mar a lanzamiento cercano. Tuvo el empate el Unami en dos acciones consecutivas protagonizadas por Raquel, que en la primera no pudo precisar su remate al segundo palo, y en la segunda no llegó por centímetros al envío de Marta.

Un gol que pone distancia

El partido cerró su primera parte con la mínima victoria madrileña como se podía haber cerrado con el empate de las segovianas, pero lo cierto fue que el segundo tiempo se inició de la misma forma que el primero, con los dos equipos buscando el gol, hasta que lo encontró el Leganés, que por medio de Lucía concluyó una acción en la que un encontronazo anterior de Cris con una rival acabó con las dos jugadoras en el suelo. Los árbitros dejaron seguir, y el equipo visitante colocó los dos goles de ventaja.

Aunque Quique Molina buscó con las rotaciones que las jugadoras no notaran tanto las altas pulsaciones del encuentro, no pudo evitar que el paso de los minutos hiciera mella en algunas de componentes del Unami, así que con buen criterio optó por ‘descansar’ al equipo situando a Marta como portera-jugadora en el minuto 25, uno después de que Cris comenzara su idilio con los palos de la portería madrileña, con un violentísimo lanzamiento lejano que chocó contra el poste de una sorprendida Andrea.

La suerte eligió al Leganés

El cinco para cuatro que fue alternando el técnico rompió en principio el ritmo del Leganés, que tuvo que aplicarse mucho más en defensa, pero las visitantes tuvieron sus oportunidades para sentenciar el encuentro, que Esther se encargó de desbaratar. En el lado local, Marta y Cris siempre eran una amenaza por fuera, aunque el balón no se circulaba con la velocidad adecuada para descolocar a la defensa zonal de su oponente.

A cinco minutos para el final del encuentro, una meritoria jugada local en superioridad terminó con Laura Llorente empujando el 3-4 prácticamente desde la línea. Con tiempo para intentarlo todo, y aunque los desajustes en el Unami ya eran patentes, el balón impulsado por Cris volvió a encariñarse con el poste, evitando un empate que parecía cercano.

La suerte no sonrió al Unami en este tramo final, y así una pérdida en el área visitante fue castigada por Marlén con su lanzamiento lejano a puerta vacía, y a un minuto del final, una falta de entendimiento entre Marta y Carré se convirtió en el 3-6 que no hace justicia a los méritos que hizo el Unami. Pero ya se sabe que los méritos no ganan partidos.