baloncesto minibasket
Uno de los partidos disputados en la pista de Palazuelos de Eresma. / EL ADELANTADO

Más de 75 jugadores, entre niños y niñas de los distintos clubes de Segovia, participaron en los en los entrenamientos del Programa Regional de Detección de Talento Deportivo (PRD) de la Federación de Baloncesto de Castilla y León, que a través de las Delegaciones Provinciales buscan a los mejores jugadores de cara a configurar una selección provincial y, posteriormente, otra selección regional, con la que participar en los campeonatos de España de minibasket. En este caso, buscando jugadores de la generación del 2010 para formar la selección castellanoleonesa del próximo año, que será el último en minibasket de estos jugadores. Desde el 23 de mayo se celebraron dos sesiones semanales.

Los entrenadores animaban a los jugadores de la provincia a participar en los entrenamientos; aunque era complicado ser elegido para la selección de Segovia, ya que normalmente se decantan por jugadores que compiten en categoría autonómica, era una experiencia bonita en la que conocer a otros jugadores y aprender cosas nuevas. Finalmente, tras un buen trabajo de los chicos y recibido con emoción, fueron convocados para la selección de Segovia Pablo García Martín, en la masculina, y Dánae Tabuenca Martín, en la femenina.

El fin de estas selecciones es la celebración de un torneo entre las nueve provincias castellanoleonesas, enfrentándose en diferentes fases; sin embargo, a causa de la pandemia, este año tampoco se iba a celebrar, por lo que han sido las Delegaciones Provinciales las que han organizado algún partido amistoso con otras provincias como colofón a estos entrenamientos. De esta forma, la selección segoviana se enfrentó a doble partido a la selección abulense, un doblete de encuentros disputados en la pista de Carrascalejo, en Palazuelos de Eresma, y en el Polideportivo Príncipe de Asturias de El Tiemblo, en Ávila.

El equipo masculino consiguió la victoria en ambos partidos, desarrollando un ritmo alto de juego con rapidez en ataque y muy serios en defensa lo que les llevó a ganar los dos encuentros, de forma más holgada en el duelo de Segovia y teniendo que remontar en Ávila. Unos partidos llenos de ilusión, motivación y buen trabajo por parte de los dos equipos. El equipo femenino, a pesar de su buen juego, se vio doblegado por las abulenses, que supieron sacar ventaja de su superioridad en centímetros. El partido de vuelta no lo pudieron jugar debido a las bajas en el equipo abulense, por lo que la selección segoviana disputó un partido contra otro combinado segoviano. Tanto Dánae como Pablo desempeñaron un notable papel en sus respectivos equipos.

Tras estos partidos se suspendieron los entrenamientos, con la intención por parte de la Delegación Provincial Segoviana de Baloncesto de retomarlos tras el verano, para disputar algún partido más contra otras provincias.

Una oportunidad para mejorar

La familia de Pablo recibió a principio de junio un correo electrónico de la Federación Regional indicando que contaba el nivel técnico, táctico y físico adecuado y que había sido elegido para formar parte de la preselección de Minibasket de Castilla y León. Lo que le permitía formar parte del grupo formado por 40 niños de toda la región en unas jornadas técnicas que se han celebrado del 1 al 6 de julio en Béjar (Salamanca), donde la Federación ha trabajado con estos niños y de donde saldrán los jugadores que finalmente integren la Selección Castellano y Leonesa que el año que viene participará en los campeonatos de España en Minibasket.

En esta concentración, Pablo ha podido entrenar y convivir con alguno de los mejores jugadores de baloncesto de su categoría en la región, jugadores pertenecientes a clubes tan potentes como San Pablo Burgos, o los equipos filiares del Real Valladolid Baloncesto o el Baloncesto León, que actualmente compiten en categoría autonómica, por lo que tienen un mayor nivel de juego.

Pablo ha vivido estas jornadas con mucha ilusión, disfrutando al máximo de la experiencia y aprovechando al máximo cada entrenamiento, siendo consciente que es muy difícil ser uno de los 12 jugadores que acabarán formando parte del equipo que representará a nuestra región el año que viene; no obstante queda a la espera de poder participar en nuevas jornadas técnicas en las que pueda ser convocado nuevamente por la federación regional.