A finales del mes de febrero, el Viveros Herol Nava perdía en su cancha frente al FC Barcelona por un más que contundente 21-45 y parecía instalarse casi de manera definitiva en las posiciones de descenso a la División de Plata. Sin embargo, Zupo Equisoain vio un brote verde dentro del mal tono general que ofreció el equipo al afirmar que, pese al resultado final, “hemos recuperado la portería”.

El paso de las jornadas ha ido dando la razón al técnico navarro. Tras la lesión de Yeray Lamariano, le tocó a Dzmitry Patotski la responsabilidad de ocupar la plaza bajo los palos prácticamente de manera continua, y aunque durante varias jornadas el guardameta bielorruso mantuvo un perfil bajo, acorde con el resto de sus compañeros, desde aquel partido con el FC Barcelona el portero ha ido haciéndose cada vez más grande, ayudado como no podía ser de otra manera por un sistema defensivo mucho más férreo que el que mostraba el equipo en la anterior etapa.

Si ante el Barcelona Zupo vio algún aspecto positivo, en el partido frente al Atlético Valladolid se produjo el punto de inflexión. Patotski elevó su porcentaje de paradas a más de un 36 por ciento, lo que viene a decir que uno de cada tres lanzamientos fue interceptado por el portero del Viveros Herol.

Ante el Cisne, un 50 por ciento

Y, aunque en la jornada siguiente se produjo una nueva derrota teniendo como rival al Bidasoa, de nuevo la aportación del portero fue importante para que el equipo segoviano nunca se fuera del partido, con más de un 40 por ciento de intervenciones positivas. Y a pesar de que en Benidorm bajó su porcentaje, la actuación de Patotski en el último encuentro ante el Cisne fue demoledora, deteniendo uno de cada dos lanzamientos de los jugadores gallegos, que acabaron absolutamente desesperados con su actuación.

Además, en el apartado realizador el equipo ha sabido responder, liderados por un Rodrigo Pérez Arce que ha sido el máximo realizador del plantel en los últimos cuatro compromisos, promediando más de siete goles por partido, y elevándose hasta la tercera plaza de la tabla de máximos goleadores de la Liga Asobal con 138 tantos.

El Viveros Herol Nava ha sumado cinco puntos de los últimos diez en juego, teniendo en cuenta que en este tramo de la liga se ha tenido que medir al primero y al segundo de la clasificación. Una reacción propiciada por el mejor rendimiento del equipo, encabezado por Dzmitry Patotski en la portería, y Rodrigo Pérez Arce en los lanzamientos. Aún queda mucho que remar, pero la dinámica que está siguiendo el equipo navero está siendo de lo más positiva de cara al tramo final de la liga.

La aportación de Simenas se ha ido reduciendo con el paso de los partidos hasta hacerse prácticamente inexistente sobre la pista

Simenas, problemas en la muñeca

Lukas Simenas está sufriendo más que ningún otro jugador del Nava los problemas de adaptación a los nuevos sistemas de Zupo Equisoain. El lateral lituano estaba siendo uno de los jugadores que más minutos acumulaba sobre la pista hasta la llegada del técnico navarro, que en algunas ocasiones ya había dejado patente la necesidad de descargarle de la responsabilidad de sacar al equipo adelante, haciendo caer el peso del trabajo en los más veteranos.

De esta manera, la aportación de Simenas se ha ido reduciendo con el paso de los partidos hasta hacerse prácticamente inexistente sobre la pista. A ello han contribuido también los problemas físicos como el que le obligó a permanecer en el banquillo durante el choque frente al Cisne, ya que sufrió un golpe en la muñeca en uno de los entrenamientos previos al partido que le dejó prácticamente incapacitado para coger el balón.

Lukas Simenas es uno de los jugadores que tiene un año más de contrato con el Viveros Herol Nava, por lo que salvo que se produzca un acuerdo de rescisión al final de la presente campaña, se mantendrá el año que viene en el conjunto de Nava de la Asunción.