Choque entre Asier Arranz de la Segoviana y Edu del Cristo Atlético. / KAMARERO
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Quinta victoria para la Gimnástica Segoviana. En casa y contra un nada cómodo Cristo Atlético que, pese a no ofrecer problemas en exceso, nunca perdió la opción de puntuar y pudo hacerlo incluso en el descuento. El conjunto de Manuel González, con el marcador de cara, paró, templó y mandó. Sujetó al rival y supo manejar los tiempos. Sin prisas, pero siempre buscando ampliar la ventaja. Finalmente ganó 2-1, con un tempranero gol de Dani Abad y otro de Asier Arranz de penalti. El tanto por parte de los palentinos fue obra de Adri.

La concentración con la que salió la Gimnástica desde el inicio fue clave en el devenir del partido. Apenas le hicieron falta cuatro minutos para que Javi Borrego rompiera los esquemas del planteamiento palentino con una jugada en la encaró y puso un balón en bandeja a Abad para que este descorchara el marcador (1-0). Buena combinación entre el salmantino y el segoviano, que evidenciaron su proyección una vez más y el importante arranque de la competición de ambos.

Este gol dotó de comodidad y consistencia a la zaga local, que sacaron el balón jugada a primera instancias para apoyarse en Manu. La versatilidad de los laterales Arranz y Adrián Pérez fue un problema para el Cristo. Cada vez que se sumaron al ataque tensaron el hilo visitante. De hecho, Pérez a punto estuvo de hacer el segundo con un disparo lejano.

Siguió la Gimnástica llevando la iniciativa de la primera parte, mientras que el Cristo apenas ofreció variantes. Aun así mantuvo su orden en el dibujo y basó su escaso recorrido en los movimientos que dibujaron sus hombres más adelantados, Adri y Álvaro. Se echó un paso para adelante el plantel palentino en los últimos minutos, pero sin todavía ver puerta de forma clara. Sin embargo, Adri trastocó los planes gimnásticos aprovechando una acción en el lado izquierdo, que definió con el mejor de los criterios al palo contrario para lograr el empate (1-1). Este tanto en el desenlace del primer tiempo no le sentó nada bien a la estructura de González y se mostró totalmente embarullado.

Un penalti para recuperarse

Cuando parecía que las tablas iban a mandar en el ecuador, la Segoviana se encontró con un penalti, que dejó dudas en su indicación por parte del colegiado. Asier Arranz lo ejecutó a las mil maravillas y volvió a dar ventaja a los locales (2-1).

Se recuperó el cuadro azulgrana ya en el segundo tiempo, aunque el Cristo salió más intenso. Fue a todos los choques con fuerza y no se achantó pese a ir por debajo en el electrónico. Para contrarrestar esta situación, González metió más músculo en la medular al introducir a Domingo Pérez por Hevia. Mejoró sustancialmente con este componente y pronto llegaron tres ocasiones que disecaron las ganas de los visitantes. Le costó encontrar determinación, pero hizo suyo el mando del duelo.

Sin prisas, manejó los tiempos y buscó el tercero. Sujetó cualquier atisbo de reacción del rival gracias a la centrada labor de Rui y Marcos. Llegó el momento de los cambios, pero el encuentro no se tensó hasta prácticamente el descuento donde Adri pudo empatar con un fuerte disparo que despejó Christian con una meritoria intervención. El guardameta segoviano fue determinante para dejar los tres puntos en La Albuera.