Publicidad

El Viveros Herol Nava ‘rascó’ un valiosísimo empate de la cancha del Fraikin Balonmano Granollers en un encuentro en el que el equipo navero volvió a mostrar mucha personalidad, haciendo las “tres o cuatro cosas bien” que le había pedido Dani Gordo en la previa del choque, e incluso teniendo el último ataque para ganar el partido, aunque el error en el lanzamiento pusiera un nudo en la garganta tras una vertiginosa contra local que acabó en gol… pero fuera de tiempo.

Hizo muchas cosas bien el Nava en la primera parte del encuentro, pero las que no hizo tan bien fueron castigadas de manera impenitente por un Granollers que tuvo dos individualidades que lograron contener a la labor de equipo del conjunto segoviano.

La actuación coral del Nava se sobrepuso a la calidad individual de Pol Sastre, Adrián Figueras y Álex Marquez

Y es que la aportación de Pol Sastre en la portería, y de Adrián Figueras en los seis metros fueron determinantes para la suerte de un primer período que se inició de la forma que más le interesaba al Viveros Herol, con un ritmo bajo y ataques largos buscando evitar las acciones rápidas de un oponente que en cuanto tuvo la oportunidad de correr se mostró letal.

UN PIVOTE DE OTRO NIVEL

De primeras, y sabedor de que en la Asobal es clave llegar fresco a los últimos quince minutos, Dani Gordo puso a jugar a Miguel Batista , a Oleg Kisselev y Andrés Alonso en el centro, buscando frenar en todo lo posible a un pivote de marca mayor como es Adrián Figueras. Lo logró en parte, porque el internacional español se mostró letal en los ocho ataques que le llegaron a su posición. Ocho balones, ocho goles.

En ataque, el trabajo coral del equipo navero lograba mantener el marcador igualado, con la renta de dos goles que adquirió el Granollers rápidamente contrarrestada con dos positivas acciones de Nicolo D’Antino, entrando la primera por el extremo, y culminando una contra en segunda instancia. El Viveros Herol enseñó las garras cuando a diez minutos para el final logró ponerse por delante en el electrónico, aunque Pol Sastre emergió para rechazar una contra de Paco Bernabéu, y Adrián Figueras percutió de nuevo desde los seis metros para hacer recuperar la iniciativa al cuadro catalán, que se aprovechó de la exclusión de Álvaro a poco del final para elevar de nuevo su renta hasta los dos goles de diferencia con los que se llegó al descanso (13-11).

LOS EXPERTOS, AL RESCATE

El segundo tiempo obligó a los ‘veteranos’ en la Asobal a tomar el mando. Con el Granollers amenazando con romper el partido (15-12), Yeray elevó su porcentaje de acierto en la portería, y tanto Rodrigo como Darío Ajo se echaron el equipo a la espalda para volver a meterse en el choque con un parcial de 0-3, e incluso ponerse por delante con una buena acción de Agus Casado.

Pero el conjunto de casa, de nuevo con Figueras en el pivote en lugar de un Popovic mejor frenado por los centrales visitantes, encontraba la manera de castigar cada gol segoviano con un tanto rápido. Álex Márquez cogió el relevo anotador del Granollers, que se adentró en los cinco últimos minutos de partido con dos goles de ventaja (24-22), marcando dos tantos desde los siete metros, mientras que los segovianos se encontraban con Pol Sastre desde esa distancia.

El Nava, intentándolo más por el centro que por los extremos, gracias al trabajo de Darío abriendo unos mínimos huecos, endosó un parcial de 0-2 con dos grandes lanzamientos de Rodrigo y Edu Fernández. Con los catalanes nerviosos por ceder la renta, Yeray realizó una intervención que puso a Nava en disposición de ganar el partido. Darío marcó el 24-25, pero tras varios ataques fallidos, Ian Tarrafeta anotó el gol del empate. Pidió Dani Gordo tiempo muerto a quince segundos del final para organizar el ataque que podía dar los dos puntos, pero la zona central del 6:0 vallesano impidió el lanzamiento, pero no la alegría de los naveros, que se marcharon de una cancha mítica de la Asobal con un punto después de realizar un extraordinario partido.