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Si por algo ha venido destacando el Balonmano Nava en sus cuatro décadas de historia ha sido por el trabajo con la cantera. Cuidando desde pequeños a sus jugadores, formándoles en los conjuntos infantiles, cadetes y juveniles, el club ha ido creando un sentimiento de pertenencia similar al de una gran familia que asume como propio el triunfo de cada uno de los suyos.

Por ello, el club ha querido mantener esa seña de identidad, a pesar de que su crecimiento le ha llevado a codearse con la élite del balonmano nacional, lo que lleva a no pocos clubes a caer en la tentación de buscar fuera lo que podrían tener en casa. Y el Balonmano Nava lo tiene.
En la jornada del martes, el club confirmó de manera oficial que Óscar Marugán será miembro de la primera plantilla, por lo que el Viveros Herol Nava seguirá cumpliendo la ‘tradición’ de contar con un jugador de Nava de la Asunción en el extremo izquierdo.

Durante un buen número de temporadas esa posición estuvo ocupada por Bruno Vírseda y Darío Ajo Martín, pero la dificultad de compaginar su vida laboral con la deportiva llevó a ambos jugadores a anunciar su marcha del equipo, que se quedaba huérfano en esa posición.

Derribando la puerta

Sin embargo, y pese al lógico digusto de perder a dos jugadores de la casa, el club estaba tranquilo puesto que su recambio llevaba llamando a la puerta desde hacía unos cuantos años. Óscar Marugán, que con 16 años debutó en la División de Honor Plata de la mano de Dani Gordo, venía ‘tirando la puerta’ como se dice en el argot deportivo de los jugadores de cantera, formando parte de la Selección Española de categoría promesas, y ya en la campaña pasada en la Liga Asobal había entrado en la convocatoria en algunos partidos, llegando incluso a marcar un par de goles en el encuentro ante el Puerto Sagunto.

 

El jugador ha formado parte de la Selección Española promesas, y debutó la pasada campaña en la Asobal frente al Puerto Sagunto

 

Por ello, la dirección deportiva había tomado la decisión de ‘subir’ a Óscar al primer equipo desde el conjunto de Segunda División, en el que había cuajado una excelente temporada junto al pivote Pablo Herranz y el central Javi Gómez quienes junto a Ángel Pescador formaron con la Selección de Castilla y León que logró la medalla de bronce en el Campeonato de España de selecciones autonómicas. El técnico Diego Dorado, buen conocedor de la cantera, se mostró de acuerdo con esta decisión, y por ello el club ‘solo’ tuvo que buscar en el mercado a un extremo izquierdo, incorporando a un Filip Vujovic que, con sus 24 años, ya suma varias campañas de experiencia en la Asobal militando en el Frigoríficos del Morrazo Cangas.

Tres segovianos

Con la llegada de Óscar Marugán al primer equipo, serán tres los jugadores de la tierra que se integren en el Viveros Herol Nava, puesto que Carlos Villagrán y Darío Ajo Villarraso han confirmado su continuidad en el club, en lo que es “un sueño hecho realidad” como señaló a la web del club en cuanto se hizo oficial su salto al balonmano de élite.

En su experiencia de la temporada pasada, el segoviano destacó la buena actitud con la que le trataron los ‘mayores’, encontrando siempre el ánimo por parte de jugadores por los que siente un gran reconocimiento: “Nunca voy a olvidar el buen trato recibido por el cuerpo técnico y por todos los jugadores en mi primer partido contra Puerto Sagunto y los dos goles que marqué”. Oportunidades tendrá para marcar muchos más.

Agus Casado: “Decir adiós nunca fue tan difícil”

Ante la imposibilidad de hacerlo en la cancha por culpa de la crisis sanitaria, Agustín Casado ha optado por escribir una despedida para los aficionados del Balonmano Nava después de tres años que el central almeriense calificó de “maravillosos en un equipo y un pueblo que significan tanto para mí”, y antes de recalar en el Ciudad de Logroño, donde jugará la próxima temporada.

El ‘8’ del Viveros Herol Nava no perdió la oportunidad de dar las gracias a todos los estamentos del club, comenzando por “todos los compañeros con los que he tenido la suerte de compartir vestuario. Por vuestros consejos, por ser mi segunda familia, mi apoyo, mi pañuelo y mi equilibrio”.

Además, Agustín agradeció al presidente del club, Julián Mateo “que siempre apostó por mí e hizo posible que cumpliésemos el sueño de ascender a Asobal con este club”, y al técnico Dani Gordo “por hacerme dar lo mejor de mí, y hacerme más duro y competitivo”, y no se olvidó de dar las gracias al cuerpo médico, “Dani, Carlos y Miguel, siempre pendiente de nosotros, por cuidarnos tan bien y estar siempre disponibles sin imporar ni el día ni la hora que fuese”.

Por último, el jugador agradeció el apoyo del que calificó como “el motor del club. Esa maravillosa afición, el Frente Navaverde por acompañarnos por toda España, por apoyarnos siempre y, sobre todo, por hacernos sentir uno más en sus vidas”. Agustín finalizó su carta a los aficionados señalando que “decir adiós nunca fue tan difícil”.