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Javi Marcos despeja en balón en labores defensivas en La Albuera. / JUAN MARTÍN - GIMNÁSTICA SEGOVIANA

Tras una semana feliz, la Gimnástica Segoviana llega en un buen momento a su desplazamiento del domingo a Avilés en busca de sus primeros puntos a domicilio en la Segunda RFEF. El central Javi Marcos se muestra confiado en las posibilidades del equipo. “Tenemos muy buenas sensaciones después de la victoria del otro día. Hicimos un buen partido en casa y vamos allí con la intención de traernos un buen resultado y quitarnos el mal sabor del último desplazamiento”. El club azulgrana se estrenó en la categoría con una contundente derrota (4-1) en el barrio madrileño de El Pilar y quiere redimirse en tierras asturianas.

El Real Avilés es uno de los equipos con más tradición en el fútbol modesto. “En este grupo todas las salidas van a ser complicadas, todos los equipos intentan hacerse fuertes en casa. Con lo que nos ha contado Manu (González, el entrenador) y con los nombres que podemos ver, está claro que va a ser un buen equipo y un rival difícil de ganar”.

Defender desde arriba

Tras encajar cuatro goles en casa del Adarve, la zaga será un punto crucial para los azulgranas. “Está claro que la línea defensiva va a tener que estar atenta. Somos un equipo: todos defendemos y todos atacamos. Si empezamos a defender bien desde arriba, nuestros compañeros nos podrán ayudar a que hagamos un buen partido”.

Javi Marcos habló de una semana “dulce” gracias a la victoria del domingo ante el Navalcarnero (3-1). “Hay mejor ambiente, pero la semana pasada también fuimos capaces de cambiar el chip, ponernos a trabajar y sacar un buen resultado. Esta semana hemos querido hacer lo mismo; no te puedes relajar. Todos los partidos son difíciles y cualquier rival te puede sorprender”. Pese a la experiencia del Avilés, el central se muestra ambicioso. “Yo antes de jugar un partido nunca doy por bueno un empate. Luego, según se vaya desarrollando, ya veremos si es bueno, malo o regular. Nosotros vamos a ganar”.

El segoviano acepta la competencia en su posición. “Tenemos un plantillón, todo el que juegue va a hacer buen partido, da igual que juegue uno u otro, el equipo va a rendir. Bajo mi punto de vista, no es un equipo de nombres, somos buenos jugadores”. Habló de un “lógico” proceso de adaptación con sus compañeros de zaga. “Las sensaciones son muy buenas. Dentro del campo todos intentamos ayudar al de al lado y aclimatarnos a la forma de jugar del compañero. Fuera del campo son personas extraordinarias y es un placer convivir con ellos”.