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Aferrándose a los partidos como un náufrago a la tabla, y compitiendo hasta el final. Así se está forjando el Viveros Herol Nava su fama de equipo correoso en la Liga Asobal, donde solamente el Balonmano Logroño ha logrado hacerle hincar la rodilla. Que los más puristas dirán que no gana, pero los que saben lo que cuesta para un debutante arrancar en una liga tan exigente, opinarán con razón que no perder es vital en una liga que premia la victoria con dos puntos y el empate con uno.

Cangas, necesitado de puntuar en casa, hizo la tradicional salida fuerte cuando juega como local, y aunque en los primeros compases del partido no logró anotar, en el minuto cinco ya se había colocado con un inquietante 4-1 en el electrónico, aprovechando la velocidad de Vujovic, y las intervenciones de un Javi Díaz que comenzó el partido ‘caliente’.

Pero el Viveros Herol ha conseguido ir poco a poco minimizando sus inicios menos buenos, y a base de una buena defensa, y jugando en ataque al ritmo que más convenía, logró en principio frenar la distancia con los locales en tres goles, para reducirla de manera paulatina, con Yeray dando la réplica a Javi Díaz bajo el larguero de la portería navera, y Agus Casado tomando responsabilidades en la ofensiva. El 1-5 de parcial devolvía al partido al plano de igualdad.

UN PARTIDO DE GUARDAMETAS

Los porteros brillaron con luz propia en esta primera parte de pocos goles, en la que la iniciativa en el electrónico fue cambiando. Nava lideró desde el 5-6 hasta el 9-10 que anotó Darío Ajo, pero Muratovic y Kuran dieron la réplica, y Javi Díaz apuntaló la mínima victoria gallega al descanso con una gran intervención a lanzamiento de siete metros de Rodrigo.

El reinicio del partido volvió a evidenciar la igualdad que existió sobre la cancha en los primeros treinta minutos. Con los porteros elevando su porcentaje de paradas, bien ayudados por las defensas, se hacía complicado que ninguno de los dos equipos pudiera tomar distancia en el marcador.

En esta fase del encuentro, Cangas lideró el choque, pero la diferencia de dos tantos, que mediado el segundo tiempo llegó a ser de tres goles gracias al acierto de Dani Cerqueira culminando un contragolpe, no parecía insalvable para los segovianos. Dani Gordo pidió un tiempo para aclarar las ideas del equipo, y éste le respondió con un parcial de 0-3 que a doce minutos para el final colocaba el partido al borde del infarto.

EL MOMENTO DE LA VERDAD

Nada de lo hecho hasta ese momento importaba para la suerte final del encuentro, pero el Viveros Herol había logrado el primer objetivo, que era el de llegar vivo a la fase final del partido, esa en la que los duelos se libraban en todas las zonas de la cancha, porque Javi Díaz y Yeray continuaron con su batalla particular en la portería, aunque un pequeño tirón en el marcador del Frigoríficos Morrazo Cangas a poco menos de cinco minutos para el final colocaba el 22-20 ante el delirio de la grada tras el tanto conseguido por Vujovic.

Pero el Balonmano Nava no le perdió la cara al partido. Agus redujo las diferencias, y una parada clave de Yeray a Kuran le dio la opción a Nicolo de devolver las tablas al marcador con poco más de tres minutos por jugarse. Un tanto de David Iglesias fue respondido por otro de Carlos Villagrán, y a medio minuto para la conclusión, con bola para los locales para ganar el partido, el técnico Nacho Moyano paró el partido para preparar la jugada.

Los locales optaron por montar su ataque nuevamente por el lado de David Iglesias, pero el lateral optó por buscar un pase imposible por la espalda hacia el pivote Cerqueira en lugar de lanzar, dejando sin opción de victoria a su equipo, pero al Viveros Herol sin tiempo para armar una última jugada, por lo que finalmente llegó el reparto de puntos. Uno más para el equipo navero. Uno menos para la permanencia.