El Viveros Herol Nava prosigue su escalada en la División de Plata tras su victoria frente al UBU San Pablo en un partido que el equipo de Álvaro Senovilla supo jugar en su segundo tiempo, con una defensa muy activa y un ataque en el que sobresalieron más jugadores de los habituales.
En un encuentro que se preveía tan igualado como el que enfrentaba a naveros y burgaleses, el cuidado de los detalles cobraba especial importancia, y durante la primera parte del encuentro la mayoría de esos detalles fueron favorables al conjunto visitante, por varios factores.
El primero de ellos, sin duda, pasó por su portería, ya que Ibrahim Moral se hizo lo suficientemente grande en el marco burgalés como para impedir que una buena salida local se tradujera en varios goles a su favor. Y es que los de Álvaro Senovilla se estrellaron no solo ante el guardameta visitante, sino también ante su mala puntería, porque cuatro lanzamientos desde los seis metros, más dos desde la línea de los siete, no encontraron su destino cuando lo normal es que el porcentaje de aciertos desde esa zona del ataque sea bastante más elevado que el que marcó el Balonmano Nava.
En segundo término, la defensa segoviana fue algo irregular, combinando buenas acciones defensivas con otras en las que los lanzadores burgaleses, con Igor Karlov al mando, consiguieran el metro necesario para armar el brazo. Y en ataque, ni Smetanka al principio, ni Carlos Villagrán posteriormente, consiguieron llevar al equipo en la dirección correcta, sumando algunas pérdidas de bola que fueron rápidamente castigadas por el contrario. A ello también se le unió el ‘detalle’ arbitral, con sanciones disciplinarias muy claras (unos dos minutos de primero de balonmano para Adama Sako por desplazar el balón…) que se quedaron sin señalar y que no favorecieron precisamente a los de casa.

PATOTSKI Y MOYANO SUJETAN

De esta manera, las mejores noticias para Nava en los primeros treinta minutos fueron casi las de siempre. Un buen Patotski bajo palos, y la decisión de Moyano en los lanzamientos impidieron que la diferencia que el UBU San Pablo adquirió superado el ecuador de la primera mitad se fuera más allá de los tres goles, quedándose la ‘cosa’ en dos tras el gol conseguido por Lánder Simón casi coincidiendo con la bocina.
Mucho tenía que mejorar en esos detalles el Viveros Herol si quería ganar el partido, y así lo hizo desde la primera jugada, con una defensa mucho más activa en torno a Patotski, que dificultó las acciones de los lanzadores burgaleses hasta el punto de que Karlov cometió hasta tres acciones casi consecutivas de falta en ataque. Además, en la ofensiva Tomas Smetanka cogió los galones y también movió al equipo con un criterio excelente.

 

Senovilla: “A pesar de haber competido el miércoles ante un gigante del balonmano español, este equipo ha logrado derrotar a un Burgos que sabe hacer muy bien las cosas. El trabajo ha sido muy bueno”

A ello se le unió la aportación del ‘habitual’ Andrés Moyano, pero también de Álex Lodos y de Roberto Pérez, que suelen destacar mucho más en el 6:0 defensivo, pero a los que no les tembló el brazo cuando tuvieron que asumir responsabilidades descargando de ellas a un Prokop que no estuvo al nivel de encuentros anteriores. Así llegó un primer parcial de 3-0 que hizo cambiar el partido de signo, pasando Nava a liderar el electrónico para no dejar de hacerlo en todo el choque.

IMPARABLES AL CIEN POR CIEN

Pese a que el equipo sumaba inferioridad tras inferioridad, ahora Lodos, ahora Carró… un segundo parcial de 7-0, con la defensa y Patotski a un nivel extraordinario, y el ataque produciendo al cien por cien, hizo pasar el partido del 23-23 al 30-23, dejándolo finiquitado a siete minutos para la conclusión, algo difícilmente esperable en el descanso. Burgos maquilló el marcador, pero no pudo hacer más porque Nava enderezó en diez minutos un camino que se le había llenado de curvas.