La lógica tiende a cumplirse a rajatabla en los encuentros de balonmano, y en esta ocasión no iba a ser una excepción. El Fraikin Granollers se impuso por 28-35 al Viveros Herol Nava en un encuentro intenso y con momentos brillantes en el primer tiempo, y bastante menos lustroso tras el descanso, con una pareja arbitral que cogió un indeseado protagonismo tras algunas decisiones que no parecieron de lo más acertadas precisamente.
Conscientes de que sus objetivos de la temporada se centran más en sus respectivas ligas, ambos conjuntos apostaron por no hacerse demasiado daño en unos primeros minutos de encuentro en los que la defensa del Balonmano Nava igualó la intensidad del ataque del Granollers, que lideró el marcador aunque sin grandes ventajas gracias a las acciones de contragol y el acierto de Antonio García en el ataque posicional.

LA PORTERÍA, DE LO MÁS POSITIVO

De esta manera, mediada la primera parte el marcador señalaba el empate a ocho goles, porque en el bando local el buen hacer del 6:0 defensivo y las actuaciones de Nil Guiteras (bajo los palos en lugar del lesionado Patotski) frenaban la producción ofensiva del equipo catalán, aunque la precipitación en algunas acciones de ataque le daban opciones al Granollers para mantenerse en liderato del partido.
Las rotaciones en uno y otro equipo comenzaron a cambiar el encuentro de signo, porque la entrada de la segunda unidad del Granollers no bajó su ritmo, mientras que la entrada en la pista de los jugadores de banquillo del Viveros Herol propiciaron algunas pérdidas de bola en ataque que rápidamente fueron castigadas por su rival.
Fueron esos momentos de falta de precisión en el ataque los que impidieron que el Balonmano Nava se sujetase en diferencias mínimas ante un oponente que iba poco a poco elevando su nivel defensivo, apoyándose también en unas decisiones arbitrales que ante acciones iguales tomaban decisiones diferentes dependiendo del área en el que se ejecutaran. Nada nuevo bajo el sol.

El equipo segoviano mostró un buen nivel ante un oponente que supo gestionar cada momento del partido como mejor le vino a sus intereses

Durante un buen puñado de minutos La diferencia se estabilizó en los tres goles favorables al conjunto de Antonio Rama, que solo pasaba por dificultades en la defensa de Tomas Smetanka, pero que en la ofensiva siempre encontraba soluciones con la aportación de Salinas en el pivote. Ni siquiera el cambio a defensa 5:1 del Balonmano Nava pudo frenar el ataque visitante, llegándose al descanso con el 14-19 favorable al Granollers, que cumplía el pronóstico frente a un equipo segoviano que le daba la réplica, aunque lógicamente un par de pasos por detrás, que por algo hay una categoría (y algo más) de diferencia.

NO HACÍA FALTA LA ‘AYUDA’

El reinicio del encuentro tuvo una intensidad bastante más baja, con el equipo de casa sumando varias pérdidas consecutivas en ataque, que sin embargo Granollers no era capaz de aprovechar del todo, gracias al buen hacer de Nil Guiteras en la portería segoviana.
En el décimo minuto de partido de nuevo dos decisiones arbitrales vinieron a encender los ánimos de los aficionados, con una exclusión a Álex Lodos más que discutible (puesto que su lanzamiento se estrelló en la cara del portero visitante porque venía desequilibrado por una acción defensiva) más otros dos minutos al banquillo por las protestas.
El Granollers, que no necesitaba la ayuda arbitral para ganar el partido, se vio solo en la autopista, y aunque en un primer momento no aprovechó su oportunidad, ya en el último cuarto de partido abrió la brecha de manera más que suficiente para jugar al intercambio de goles en la recta final, y así llevarse la victoria y el pase a la tercera ronda de la Copa del Rey. A Nava le queda la sensación de haber competido más que dignamente, y teniendo en cuenta que no hubo lesionados, el test antes del importante encuentro del próximo sábado resultó más que positivo.