A la espera de batallas mucho más comprometidas, el Viveros Herol Nava superó con claridad al Balonmano Alcobendas en un encuentro jugado a ráfagas, en el que cuando los jugadores de Álvaro Senovilla se centraron en defensa fueron capaces de cerrar su marco y ayudar mucho a los porteros, pero que en ataque no estuvieron ni mucho menos fluidos, quizá porque las rotaciones que de manera lógica realizó el cuerpo técnico provocaron ciertos desajustes que fueron compensados con acciones de mérito y jugadas individuales.
Con los dos equipos jugándose algo menos de lo que sería normal a estas alturas de la temporada, con el Viveros Herol instalado en posiciones de fase de ascenso y el Alcobendas demasiado lejos de esas plazas, el partido fue de menos a más de intensidad, con los porteros acumulando acciones positivas, aunque más Patotski que Fuentes, lo que propició que Nava fuera poco a poco adquiriendo sus primeras diferencias, con Dani Pérez anotando con cierta facilidad desde el extremo.
Sin mostrar una defensa dura hasta el exceso, el Alcobendas sumó tres exclusiones en los primeros once minutos de partido, siendo dos para Mario Nevado. Este hecho, unido a que el ataque madrileño se estrellaba contra el enorme portero del Viveros Herol (3 goles recibidos en 21 minutos), propició que los goles fueran cayendo como gota malaya en el marco del equipo del equipo visitante, aunque los de casa no aprovechaban todo lo que generaban en la ofensiva.

MÁS DEFENSA QUE ATAQUE

Hasta que Carlos Villagrán no comenzó a conectar con Darío Ajo y Andrés Vila pudo amenazar desde el lateral derecho, el equipo navero se mantuvo durante algunos minutos con ataques demasiado previsibles al borde del pasivo, sujetándose en defensa con las acciones de Patotski.
La distancia en el electrónico, y la menor importancia de los puntos en juego hizo que se notara en los locales una cierta relajación, lo que unido a que el Alcobendas había elevado su nivel defensivo, llevó a que los ataques naveros no fueran tan fluidos como habitualmente, aunque poco importaba porque el 6:0 funcionaba demasiado bien. Tanto que tras el último tanto de Darío Ajo recibiendo una buena asistencia de Vila en el último ataque del primer tiempo, al descanso Nava ‘solo’ había marcado 14 goles, pero recibido 7.

Senovilla: “El partido se ha decidido en la primera parte en la que hemos dejado al rival con solo tres goles durante muchos minutos”

El segundo tiempo se inició como acabó la primera parte, con Nava defendiendo bien y atacando regular, a ramalazos de Smetanka, lo que llevó el partido a un 18-9. Pero en cuanto el eslovaco frenaba el partido Alcobendas se recuperaba, como cuando marcó un parcial de 0-3 que rápidamente fue respondido por los locales, que defendiendo el marco ahora protegido por Aleix Toro no bajaron el nivel.
Pero el ataque sufrió un bajón de intensidad demasiado grande que el rival castigó en forma de contragolpes. Tanto fue así que con el 22-17 Álvaro Senovilla paró el partido para dejar claro a sus jugadores que había que mejorar. En la portería madrileña, Ramón Fuentes amargaba la tarde a Dani Pérez y los lanzadores visitantes encontraban los espacios para dejar sin opciones de réplica a Aleix Toro, que demostró buenas maneras.

APRETANDO AL FINAL

Pero bastó con que de nuevo el Viveros Herol subiera el nivel, que coincidió con la entrada de Prokop en la pista, para que también lo hiciera la diferencia. El lateral realizó una exhibición de fundamentos individuales en el uno para uno durante el tiempo que estuvo en la pista, y fue junto a los porteros lo mejor del Balonmano Nava en una victoria de la que quizá no puedan sacarse demasiadas conclusiones más allá de que la defensa continúa muy bien armada, mientras que en ataque sigue habiendo margen de mejora.