El Segosala Naturpellet celebró la primera convocatoria de una de sus integrantes con la Selección Española de fútbol sala, deseando mucha suerte a Miri con su debut con la Selección sub-19, y con un triunfo corto, pero inapelable por 3-1 frente a un Arriva Alcorcón que mostró con el balón las buenas maneras que siempre se le presumen a un filial, y que apostó por un ritmo alto de partido para competirle la victoria a un Segosala que en esos ritmos siempre se mueve como pez en el agua.
De inicio, el conjunto madrileño apostó por una defensa en media pista intentando cerrar los espacios y dificultando las combinaciones de las jugadoras segovianas, que tardaron algunos minutos en llevar a cabo el plan de partido, que pasaba por llevar el balón en buenas condiciones hasta la banda izquierda del ataque, donde jugadoras como Miri, Jimena o Eva suelen desenvolverse con soltura, o buscar un rápido cambio a la zona derecha buscando los lanzamientos de Sandra o Claudia.
La defensa del Alcorcón actuó con acierto en los primeros minutos de partido, en los que su guardameta apenas tuvo que actuar en un par de ocasiones relativamente sencillas, pero el Segosala llevaba el control del partido impidiendo que su oponente pudiera disfrutar de ocasiones a la contra, aunque ello no impidiera que Lau tuviera que tirar de reflejos para detener en dos tiempos un remate de Míriam que no estuvo lejos de convertirse en el 0-1.

ELEVANDO EL NIVEL

Esa acción mediada la primera parte fue el toque de corneta que el Segosala necesitaba para elevar un puntito más su presión en toda la pista, y provocar los errores en la primera línea del Alcorcón, de tal forma que su técnico tuvo que pedir a las jugadoras madrileñas que llevaran en largo el balón directamente a la pívot para evitar esas pérdidas que dejaban a las integrantes del Segosala en muy buena disposición para marcar.

 

El dominio segoviano fue prácticamente total, pero los errores en los metros decisivos impidieron un marcador más amplio

Pero a las locales les costaba un mundo chutar entre palos, porque siempre se encontraban con un último problema irresoluble a la hora de marcar. Cuando no se iba un último pase largo, como el de Miri a Clau en un dos para la portera, sobraba un regate en una zona donde hay que chutar primero y preguntar después, o la defensa amarilla llegaba en última instancia a proteger a su arquera, que también aportaba para que el partido se aproximara al descanso sin goles.
Pero lo del cántaro y la fuente suele hacerse realidad, y a dos minutos para el final de la primera parte Eva se zafó de dos contrarias, y quiso superar a Cibeles con una vaselina que la guardameta logró tocar lo justo para frenar el lanzamiento. Pero la defensa no logró despejar, y Alejandra se encontró con toda la portería para hacer el 1-0. Y poco después, en una meritoria acción colectiva que acabó con una pisada de Claudia a Sandra, ésta cruzó con potencia su lanzamiento para hacer el 2-0.

MÁS DE LO MISMO EN LA SEGUNDA

No es que el partido estuviera ni mucho menos decidido con el 2-0 finalizado el primer tiempo, porque en fútbol sala todo puede suceder, pero la sensación de control que el Segosala tenía sobre el encuentro hacía dudar acerca de las posibilidades de su oponente para poner en complicaciones la victoria. Y lo cierto es que el Alcorcón fue más ambicioso con su defensa que en la primera mitad, pero tampoco hasta el punto de hacer peligrar la victoria de un conjunto rojinegro que continuó sumando oportunidades para aumentar el marcador, pero sin conseguirlo.
Valle, Eva, Moni, Claudia… las ocasiones se fueron sucediendo con el paso de los minutos, pero el gol de la sentencia no terminaba de llegar, hasta que a tres minutos para el final del encuentro Miri robó un balón con el Alcorcón jugando de cinco, y se fue con él hasta introducirlo en la portería con la grada cantando el “Miri Selección”. Ya a medio minuto del final, Lucía López sorprendió a Carmen con un lanzamiento lejano que se convirtió en el definitivo 3-1, corto para los méritos del Segosala, pero justo teniendo en cuenta el día ‘raro’ de cara a portería de las segovianas.