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Se dice que la veteranía es un grado, y así sucedió en la octava edición del tradicional campeonato de tenis de mesa que coordina la asociación ‘Taller Cultural de Fuentepelayo’ con el patrocinio de la Fundación Caja Cega y la colaboración del ayuntamiento de la villa y de Cajaviva.

Una sorpresa, y muy positiva, se produjo este año con el importante incremento de jugadores respecto a las últimas ediciones celebradas, lo cual es un balón de oxígeno para los organizadores. Cuarenta participantes dirimieron partidos llenos de brillantez e igualdad, para delicia de los numerosos espectadores que siguieron con entusiasmo el desarrollo de los encuentros. Hecho noticiable fue la eliminación del máximo favorito y campeón de las últimas ediciones en los cuartos de final, lo cual sirvió para dejar abierta la opción del título a un buen puñado de jugadores.

El cuadro de honor completo de vencedores de esta edición fue el siguiente:
– Categoría Escolar: Miguel Herrero.
– Féminas: Davinia Migueláñez.
– Absoluto: Miguel Gilsanz.

En la máxima categoría accedieron a la final dos jugadores de muy diferentes cualidades: La veteranía de Gilsanz frente a la abrumadora juventud de Saúl Pérez. En su primera final disputada hace ahora ocho años, ya Miguel Gilsanz había obtenido el campeonato. En los años posteriores siempre había estado coqueteando con los primeros lugares de la clasificación, pero se le resistía el título. En la final de este año apabulló sin ningún tipo de concesión a su joven rival, a quien le endosó una derrota sin paliativos. A Saúl le pesó en exceso la responsabilidad de verse por vez primera en una gran final. Su juego en el partido clave fue decepcionante, si se compara con la exhibición que dio en su choque de semifinales.

En la entrega de trofeos estuvieron presentes representantes de la Fundación Caja Cega, Ayuntamiento de Fuentepelayo, Cajaviva y Taller Cultural de Fuentepelayo.

Como ya es tradicional en este campeonato, todos los jugadores y jugadoras, junto a las autoridades locales y miembros de la organización dieron buena cuenta de un jamón ibérico como colofón a un gran torneo que va a servir de acicate y referencia para la próxima edición.