El Segosala Segobús encadenó su cuarta jornada consecutiva sin conocer la derrota tras lograr un empate en la complicada cancha del A Estrada. El conjunto segoviano supo sufrir durante la primera parte y dominó con claridad en la segunda, pero su falta de acierto en la finalización impidió alcanzar la cuarta victoria consecutiva.

Como se esperaba, el partido comenzó con intensidad y un alto ritmo que era aceptado por los dos equipos. Tanto los gallegos como los segovianos ejercían una fuerte presión sobre la salida de balón del rival, circunstancia que no achantó a ninguna de las dos escuadras. De hecho, los locales aprovecharon un desajuste en la presión de los visitantes para adelantarse en el marcador. Pablo aprovechó una rápida jugada del A Estrada para marcar desde la frontal del área el primer tanto de la tarde.

DOMINIO SIN PROFUNDIDAD

El tanto de los estradenses no varió la dinámica del encuentro. El Segosala disfrutaba de un mayor dominio del esférico pero eran los gallegos, más verticales que los de Ángel Zamora, los que llevaban más peligro sobre la portería rival, aunque el buen trabajo de Ángel bajo los palos evitaba problemas mayores.

Poco a poco la mayor posesión de los segovianos fue transformándose en ocasiones más claras de peligro. Monir y Julio disfrutaron de las ocasiones más claras para empatar la contienda en el ecuador del primer acto, pero hubo que esperar hasta el minuto 13 para ver el empate. Sorprendieron los segovianos con una rápida jugada fabricada entre Edu y Julio que el ‘14’ de los visitantes se encargó de llevar a la red.

La alegría le duró poco al equipo de Ángel Zamora, que concedió un carril central a Samu para que éste lograra avanzar y de fuerte zurdazo pusiera el balón en la escuadra. Un duro golpe que dejó noqueado al Segosala, que pudo encajar el tercero en varias acciones posteriores del A Estrada que no encontraron portería.

UN EQUIPO DIFERENTE

El paso por vestuarios le sentó bien al equipo de Ángel Zamora. Favorecido por una defensa rival que bajó a media cancha, los segovianos dominaron la segunda parte, imponiendo su ritmo, y moviendo la pelota con tanta rapidez como paciencia en busca de un hueco en la cerrada defensa gallega. El dominio encontró su premio cuando Julio logró el 2-2 con un gran remate a diez metros de la portería con el balón tocando en el larguero antes de rebasar con claridad la línea de gol.

El tanto animó al equipo local que volvió a subir líneas, pero el Segosala ya no estaba dispuesto a entregar la manija del choque. Monir tuvo en un mano a mano con el portero rival la ocasión más clara para hacer el tercero de la tarde, pero estrelló el balón contra el meta.

Poco a poco los visitantes fueron perdiendo fuelle, aunque tampoco sufrían en defensa y disponían de ocasiones como una contra que Samu envió por encima del larguero o un disparo de Polonio que resolvió con seguridad Roberto.

Los gallegos lo intentaron en los compases finales con portero jugador, pero sin generar ocasiones de verdadero peligro, mientras que los segovianos acabaron el partido con un notable enfado con la pareja arbitral por no señalar una clara mano de un defensor local que habría supuesto un lanzamiento de diez metros.