Publicidad

Beatriz Antón es probablemente una de las segovianas más ilustres de la ciudad. En su haber tiene el poder de presumir de tener bajo el brazo un Campeonato de España y un Campeonato de Europa de Culturismo Natural. Para los que desconozcan este deporte, porque como ella dice “es un deporte a pesar de lo que piensa mucha gente”, la propia campeona explica en qué consiste: “El culturismo natural es un deporte de competición en el que los participantes somos juzgados, tanto por nuestro físico como por nuestras cualidades atléticas. Existen muchas categorías y en cada una de ellas se valoran unas cosas. Lo de natural se refiere a que no se toman sustancias ilegales o sustancias dopantes. Todo se hace con entrenamiento y con la alimentación”. Su sueño siempre fue ser bailarina profesional de flamenco pero una lesión de rodilla le apartó de los tablaos y la llevó directamente hasta el gimnasio, donde cada día entrena más de dos horas. Con dos trofeos en su vitrina, la joven segoviana de 26 años ya tiene en mente el Campeonato del Mundo que se celebrará en el año 2020 en Madrid y en el que tiene puestas todas sus ilusiones.

– ¿Cómo empezó a practicar culturismo natural?
– La verdad es que nunca me planteé competir. Yo lo que quería era hacer la oposición a Policía Nacional y para ello me apunté al gimnasio. Allí conocí a mi novio y le animé a que compitiese él. Al acompañarle a una competición me gustó mucho el ambiente, la relación con la gente y el funcionamiento. En ese momento me propuse hacer una dieta y un entrenamiento para ver hasta dónde llegaba, y al final hemos terminado compitiendo los dos.

– ¿Cuántas horas dedica a entrenar al día?
– Diariamente voy al gimnasio entre una hora y media y dos horas, pero para mí ir a entrenar no es una obligación, es el momento del día que quiero que llegue. Al final es lo que a mí me gusta y lo que quiero hacer con mi tiempo.

– ¿Tiene un entrenador o sigue alguna rutina de entrenamiento?
– Actualmente tengo un preparador que me guía y me dice lo que tengo que comer, y qué debo entrenar en función de cómo va cambiando el cuerpo. Según voy evolucionando me va ajustando la dieta y el entrenamiento en función de lo que busquemos. Es cierto que los campeonatos los he ganado con una entrenadora que es de Barcelona, pero tuvimos que dejarlo porque la distancia nos impedía vernos, y hay momentos en los que es necesario que te vea tu entrenador.

«Voy al gimnasio entre una hora y media y dos horas, pero ir a entrenar no es una obligación, es mi momento del día»

– El tema de la alimentación será muy importante. ¿Sigue alguna dieta específica?
– La dieta es igual de importante que el trabajo. Es importante comer cada dos horas y siempre la comida que marca la dieta. Hay veces que vas a un cumpleaños por ejemplo, y la gente no entiende que tú no comas lo mismo que ellos y sí la comida que te llevas, pero es necesario si quieres conseguir un objetivo.

– Campeona de España y de Europa. ¿Se imaginó que esto sería posible?
– No, ni mucho menos. De hecho este año no pensaba ni competir pero al final las ganas me pudieron y terminé participando. Pero en ningún caso pensé que esto podría ser posible. Ahora mismo tengo la cabeza ya en el año 2020, porque quiero ir bien preparada al Campeonato del Mundo que se celebra en Madrid y poder volver a representar a España, pero esta vez a nivel mundial.

– ¿Ha cambiado mucho su vida después de conseguir el Campeonato de Europa?
– Pues si soy sincera, no ha cambiado nada. Yo sigo entrenando como siempre para seguir mejorando cada día, pero no ha cambiado nada en particular. Ganar el campeonato de Europa fue algo que nunca me habría imaginado y tanto yo como mi familia y mis amigos estamos muy contentos pero no ha cambiado nada. Solo quiero seguir entrenando y mejorando cada día.

– ¿Qué se valora en una prueba de este tipo?
– Hay muchas categorías. Yo compito en las de Bikini Fitness de talla alta, en la que lo que se valora es que tengas una estructura bonita, que todos los músculos tengan simetría, que tengas un cuerpo no muy musculado pero sí que se vea que tienes un cuádriceps, un corte de hombro etc. Además, también se valora mucho la puesta en escena: cómo caminas, cómo te expresas, cómo te mueves, el maquillaje, el biquini… son muchas cosas.

«El problema del culturismo en España son los prejuicios de la gente. Es un deporte como otro cualquiera»

– Como toda prueba deportiva, y más tratando se culturismo, estará muy presente el tema del dopaje. ¿Existe este problema en el culturismo natural?
– Hay de todo. La diferencia es que a nosotras nos hacen controles antidopaje. La diferencia entre un cuerpo que toma sustancias y uno que no las toma es la manera en la que se llega al resultado final. Tienes que hacer el mismo trabajo, la misma dieta y el mismo entrenamiento, con la diferencia de que se llega a un resultado diferente. Es un atajo, por decirlo de alguna manera.

– En otros países el culturismo es un deporte que tiene gran público. ¿Qué cree que falta en España para llegar a estos niveles?
– El problema son los prejuicios de la gente. Siempre está la idea de que como una persona está fuerte y compite tiene que tomar esteroides, y nada tiene que ver con eso. Es un deporte como otro cualquiera. Además, muchas veces se asocia con temas obsesivos o de vigorexia, y para nada es así. Igual que una persona entrena al fútbol cinco días a la semana, nosotras vamos cinco días a entrenar al gimnasio.

– ¿Qué sacrificios ha tenido que hacer por la competición?
– Yo no lo llamaría sacrificios. Cuando algo te gusta y te apasiona lo vives de otra manera. Sí que es cierto que dos o tres meses antes de la competición me he perdido algún plan por tener que ir a entrenar, pero nunca ha sido un sacrificio.

– ¿Cuál es el secreto para conseguir ser campeona?
– No hay secreto. Solo constancia, constancia y constancia. Además tiene que gustarte mucho porque hay momento que son duros, pero sarna con gusto no pica.

– ¿Qué le dijo su familia cuando comentó que quería dedicarse al culturismo?
– Al principio la reacción fue muy mala. Me decían que eso era horror, que cómo iba hacer eso, que era una cosa feísima para las mujeres, que tantos músculos iban a ser horribles… hasta que realmente han visto lo que es y les encanta. Están muy orgullosos de mí, de mi trabajo y de lo que he conseguido. Solo han tenido que quitarse los prejuicios.