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Como todos los integrantes de los clubes deportivos, los componentes del BigMat Tabanera Lobos esperan confinados en sus casas a que la crisis sanitaria consiga ser controlada, sabedores de que la competición ha pasado a un segundo plano, y que cuando pueda volver a retomarse no será hasta pasadas unas cuantas semanas, y ello en el mejor de los casos.

De esta opinión es Jolo Galán, presidente del conjunto segoviano de rugby, quien considera que a pesar de que la Federación ha suspendido la competición hasta que se tomen decisiones acerca de su continuidad a finales del mes de abril, “todos intuimos que la liga ya ha tocado a su fin”, aunque todavía restan tres jornadas para que finalice la competición dentro del grupo de descenso de la Segunda Regional madrileña, en el que se encuentran los Lobos.

“Dudo mucho que se vayan a disputar estas tres jornadas”, afirma Galán, que no considera demasiado viable que la competición se retome a finales de mayo o en junio, “algo que quizá sea posible en la División de Honor o en otras categorías superiores, pero que no lo es tanto en las territoriales”.
De esta manera, se abren dos posibilidades para poner fin a la competición en la categoría en la que se encuentran los Lobos. La primera es dar por perdida la temporada, sin que las clasificaciones cuenten para los ascensos y los descensos, mientras que la segunda pasa por dar por empatados todos los partidos que restan hasta el final de la competición, tal y como sucedió en el pasado Mundial de Japón de rugby, en el que el tifón Hagibis obligó a la organización del torneo a decretar que los partidos suspendidos terminaran con empate a cero.

Un afectado

En cualquiera de las dos opciones el BigMat Lobos habría obtenido la permanencia, puesto que situado en la cuarta plaza dentro del grupo de descenso, se encontraba fuera de las posiciones que obligan a bajar de categoría en la próxima temporada.

Pero el problema para los Lobos con la crisis sanitaria, que ha afectado a uno de sus jugadores aunque afortunadamente no de manera grave, no se ciñe tanto al apartado deportivo del primer equipo, como en el de formación con los jugadores de cantera, “ya que en los meses de mayo y junio es cuando más actividades teníamos preparadas para ellos, especialmente para los jugadores de categoría sub 14”, que ahora se ven obligados a quedarse en casa, “y a los que animamos a que en la medida de sus posibilidades nos pasen vídeos jugando al rugby y se mantengan activos”. Y es que Jolo Galán, que trabaja en Apadefim, es consciente de lo complicado que está siendo este confinamiento para los más jóvenes, “que son quienes menos entienden por qué se tienen que quedar en casa. Si ya hay a algunos mayores a los que les cuesta entenderlo, imagina a los chavales”.