Aunque las formas fueran manifiestamente mejorables para el Unami, con ese gol encajado a medio minuto para el final, el fondo del 2-2 que señaló el marcador del encuentro que disputaron el conjunto segoviano con el Salesianos Puertollano en el pabellón de San Cristóbal señaló la justicia del reparto de puntos tras cuarenta minutos intensos en los que los protagonistas del choque (árbitros incluidos) combinaron aciertos y errores, como es lo normal en un partido de fútbol sala.

De entrada, las ausencias en el conjunto segoviano de Laura Usa y de María dejaban a Toño González sin dos rotaciones que liberaran de minutos de intenso juego a sus compañeras. Así que el técnico tuvo que mover mucho el banquillo para poder mantener la intensidad que el Salesianos quiso marcar desde el inicio, con una defensa en media cancha que no parecía más pasiva de lo que en realidad era, con una buena presión sobre la rival que recibía de espaldas, y rápidas salidas al contragolpe.

Sin embargo, no le costó demasiado al Unami llevar el balón cerca de los dominios de Carmona, en los primeros minutos, y así tras un remate cercano de Laura Llorente que se encontró con la mano de la guardameta y el poste, llegó el 1-0 con un lanzamiento lejano de Cris tras un saque de banda que sorprendió a la portera visitante.

El Salesianos pasó a controlar el balón, y a finalizar prácticamente todos sus ataques, aunque sin ocasiones demasiado claras, hasta que un error de Cris que no supo si despejar, pasar o controlar hasta que no era demasiado tarde, le dio la oportunidad a Elena de empatar el partido.

De menos a más hasta el descanso

Desde ese momento (minuto 4) y hasta la recta final de la primera parte, pocas cosas ocurrieron sobre la cancha, porque el equipo de casa no encontraba la manera de superar la defensa del conjunto de Puertollano, y el cuadro visitante tampoco inquietaba en exceso a Lau salvo a balón parado.

A cinco minutos para la conclusión del primer tiempo, un oportuno tiempo muerto de Toño González dio el aire suficiente a las segovianas como para intuir que un corte por el centro de la defensa, más una diagonal, podía encontrar la grieta en el sistema defensivo del Salesianos. Laura Llorente amagó en un par de ocasiones, hasta que consiguió el 2-1 en una acción protestada por las visitantes ya que consideraban (y posiblemente con razón) que existía falta en el encontronazo de la segoviana con la portera, pero los colegiados no lo consideraron así. Poco después fue Sara quien tuvo el 3-1, pero en un mano a mano con Carmona no pudo superarla.

Tras un precioso intercambio de ocasiones en la recta final del encuentro, el reparto de puntos acabó siendo lo más justo

La segunda mitad comenzó como lo hizo la primera, con una clara oportunidad para las locales, pero de nuevo Carmona le ganó la partida a su rival, en esta ocasión Laura Llorente, y pasado ese momento de ‘susto’ para las de Ciudad Real, estas elevaron su línea de presión y mantuvieron su ritmo alto, comenzando a sumar oportunidades para restablecer las tablas al marcador. Virgi y Mariana protagonizaron las primeras, pero entre la falta de puntería, más las intervenciones de Lau, el 2-1 se mantuvo durante muchos minutos.

El Unami aguantó con una cierta soltura, aunque a costa de no inquietar la meta visitante prácticamente hasta los últimos diez minutos de partido, en los que llegó un precioso intercambio de ocasiones, con las segovianas aprovechando los espacios que lógicamente dejaban las rivales cada vez más volcadas, y las manchegas mostrando su ambición, con una cierre siempre bien colocada como Pilar Romero, alas de calidad como Ehymi o Mariana, y la pívot Guerra, que mantuvo una preciosa lucha con Cris por la posición.

Roto al final

En la recta final del encuentro estuvo igual de cerca el 3-1 que el 2-2. Sofi (que al igual que Carré sigue teniendo calidad para regalar) lanzó un par de contras en las que solamente el error en la toma de decisiones a la hora de culminar el mano a mano con Carmona evitó el tanto. Mientras, en la otra portería Lau mostraba su categoría, y también se aliaba con los palos para evitar el empate, sobre todo en una doble ocasión en la que Elena y Mallda estrellaron sus remates contra los postes de la portería local.

El Unami aguantaba de pie, y buscaba la contra que le diera la sentencia, mientras que el Salesianos percutía una y otra vez mirando de reojo a un marcador que desgranaba sus segundos demasiado lento para las de casa, y a toda velocidad para las de fuera, que se volvieron a encontrar con el larguero en un violento lanzamiento de Mariana.

A poco menos de dos minutos para el final decidió el técnico visitante poner en la pista el portero-jugador, y Ro tuvo el 3-1 tras un robo, pero no logró precisar su lanzamiento lejano. Y en una de las últimas acciones del partido, un balón en largo no fue despejado con contundencia por la zaga local, y el ataque en superioridad fue culminado por Mariana en el segundo palo. El 2-2 hizo justicia al esfuerzo del Unami, al que sería absolutamente injusto hacerle un solo reproche, y a la ambición del Salesianos.