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Más allá de las redes sociales, y de todo el ‘ruido’ generado por una decisión legítima, pero “francamente mal gestionada en la comunicación y en los tiempos”, como reconoció Agustín Cuenca, la asamblea extraordinaria de socios de la Gimnástica Segoviana abordó en la citada asamblea el interesantísimo debate acerca de la conveniencia de la conversión del club azulgrana en Sociedad Anónima Deportiva, aunque sobrevolara sobre todo el debate el anuncio de la Junta Directiva de dimitir en bloque cuando termine la temporada el próximo 30 de junio.

Ante una audiencia de alrededor de un centenar de socios, el presidente de la Segoviana fue desgranando todo el proceso previo a la oferta que el grupo inversor “que no era solo de una persona, sino de cuatro, dos del mundo financiero y dos del tecnológico”, aunque uno de ellos renunció por el camino, habida cuenta de los problemas que estaban surgiendo. Entre ellos se encontraba un inversor de Segovia, y otro descendiente de segovianos, de los que Agustín no quiso reflejar sus nombres.

Agustín Cuenca: “Sabíamos que algunos socios se oponían a la SAD, pero no tengo por qué aguantar amenazas, ni dudas sobre nuestra gestión”

La propuesta final era de convertir a la Segoviana en Sociedad Anónima Deportiva a través de sucesivas ampliaciones de capital, entrando en un primer año en Tercera División con 300.000 euros (el capital social inicial con el que se pretendía iniciar la conversión era de 400.000 euros, con un valor de 300 euros por acción), para posteriormente subir la inversión, ya en Segunda B, hasta los 700.000 o 750.000 euros, evitando de esta manera que el club quedara endeudado con los inversores.

Además, el grupo inversor estaba dispuesto a cofinanciar obras de remodelación en el campo de La Albuera, y se planteaba instalar en Segovia una plataforma tecnológica “que como club nos importaba menos, pero añadía valor a la inversión”.

Esa era la propuesta que a la Junta Directiva le pareció suficientemente atractiva como para hacérsela llegar al socio y que decidiera sobre su conveniencia. Pero Agustín señaló que, tras el anuncio, “se produjo una fractura en la masa social como nunca se había producido”, y lo que consideró más grave, “hubo un intento de desprestigiar a esta Junta Directiva por la idea que tenemos de cómo se tiene que llevar el club, que yo no voy a tolerar. Ya sabíamos que había un grupo de socios que se oponían, pero no tengo por qué aguantar amenazas, ni dudas sobre nuestra gestión. A mí no me compensa estar en esta situación desmintiendo las noticias falsas que iban apareciendo, y como quiera que el grupo inversor tampoco se sentía cómodo, decidimos de mutuo acuerdo dar marcha atrás”.

EL DEBATE

Ese fue el momento que eligió Agustín para señalar que “cumpliremos con todos los compromisos que hemos adquirido hasta el final de la temporada, que dimitiremos y se formará una Junta Gestora para convocar elecciones“.

Llegados a ese punto, se inició el debate acerca de la conveniencia de la SAD, y aunque hubo posiciones muy discordantes entre los que apostaban por el ‘sí’, y los que se decantaban por el ‘no’, en todo momento hubo unanimidad a la hora de alabar la gestión de la Junta Directiva, por más que un grupo de medio centenar de socios solicitara una serie de aclaraciones acerca de las cuentas que la asamblea del club aprobó por unanimidad en la pasada asamblea ordinaria. Las explicaciones pertinentes se dieron al finalizar el debate sobre la SAD, donde se señaló también que el 31 de diciembre se contratarán los servicios de una auditoría externa para que audite las cuentas de la entidad.

Todos los socios que así lo quisieron pudieron exponer su postura, con argumentos que apelaban desde el sentimiento de querer que el club crezca de la manera que los directivos proponían, a los que con mucho más pragmatismo señalaban que la Plataforma 1928 (de reciente creación formada por socios del club) no estaba en contra de la Sociedad Anónima Deportiva, sino de la entrada de Teknei, y mostraban un informe vinculado a la Segoviana en el que se señalaba que la inversión en el club se realizaría a través de criptomonedas, que son un tipo de divisa alternativa y de moneda digital. Aunque Agustín señaló el conocimiento de ese informe, y que el responsable de Teknei le dio las explicaciones oportunas sobre el mismo, ese punto de la forma de inversión en el club por parte de la empresa fue el que quedó menos claro de todo el debate.

LOS SOCIOS TIENEN EL PODER

Interpelado en varias ocasiones por los socios acerca de si existía alguna posibilidad de que se quedara en el club, Agustín fue claro al afirmar que “yo no me voy a presentar a las elecciones“, y que la Junta Directiva no encontraba otra forma de poder hacer crecer al club que no fuera a través de la Sociedad Anónima Deportiva “y no podemos ni acercarnos a los presupuestos de los equipos que han llegado al fútbol profesional sin ser SAD“.

Pero en varias ocasiones, el presidente de la Segoviana dejó claro a los socios de que si desean que la entidad se convierta en Sociedad Anónima Deportiva “tienen mecanismos para conseguirlo”, dejando caer que la Directiva ha desistido de ese empeño, y que ahora tendrá que ser la masa social la que decida lo que quiere hacer con el club.