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Un año más, y ya suma 84, la ciudad de Segovia volvió a echarse a la calle para celebrar, en la mañana de Navidad, la tradicional Carrera del Pavo para bicicletas sin cadena, en la que tomaron parte 74 deportistas.

En una mañana de temperatura más que agradable, de nuevo las calles de la capital segoviana se llenaron de miles de aficionados que pudieron disfrutar de las evoluciones de los participantes, entre los que volvió a encontrarse el ganador del Tour 1988, Pedro Delgado.

La original carrera que se inicia en la plaza de Día Sanz, una de las zonas más altas del Acueducto, se desarrolla con los ciclistas lanzándose de uno en uno hacia el Azoguejo, para continuar posteriormente con un ascenso cada vez más pronunciado hasta la plaza Adolfo Suárez, tratando de llegar lo más lejos posible sobre la bicicleta, sin la posibilidad de dar pedales, hasta completar un recorrido de poco menos de un kilómetro.

El desnivel existente obliga a los ciclistas a tratar de avanzar solamente con la fuerza de sus brazos, moviendo el manillar por el estrecho pasillo que forma el público que se agolpa a ambos lados de la calle.

En esta edición, cinco ciclistas consiguieron llegar hasta la meta, por lo que hubo de realizarse una carrera de desempate en la que Julio Martín, vencedor de las últimas ocho ediciones de la prueba, sufrió una caída en el descenso, propiciando la victoria del joven Hugo Sanz, con Rafael Sanz entrando en la segunda posición, e Iván Gómez como tercero. En la categoría femenina, la vencedora fue Lucía Martín Álvaro.

La carrera también cumplió con su tradición en la entrega de premios a los vencedores, ya que de nuevo el ganador fue obsequiado con un pavo, mientras que el segundo clasificado recibió un pato, y el tercero una pularda.