Hay ocasiones en las que el cronista baja del campo de fútbol con un relato claro en la cabeza, como si el partido que ha visto se le mostrara como un libro abierto. Y, en otras ocasiones, este relato se le empieza a venir abajo cuando algo le hace ver el encuentro desde otra perspectiva, y la idea principal va cediendo el paso a una nueva forma de ver lo sucedido en el terreno de juego.

Aprovechando la celebración en la jornada de ayer del Día de la Música, la clara victoria de la Gimnástica Segoviana sobre el Almazán apuntaba a una sinfonía azulgrana frente a un oponente que intentó no desafinar demasiado. Sin embargo, un tuit del conjunto soriano reveló lo que había sido exactamente el partido:

“Final. 3-0. No hemos estado bien y nos ha pasado una apisonadora por encima. Menudo equipo”

Con esas breves frases queda resumido casi todo lo acontecido en el campo de La Albuera, donde la Segoviana se apuntó la sexta victoria consecutiva ante un oponente que se presentó en el municipal con un buen plan, pero que se vio obligado a cambiar sobre la marcha, superado por un líder que sin hacer un partido excelso, ya que no se quedaron en la retina excesivas acciones de calidad, sí dominó con muchísima claridad a su oponente, supo encontrar los espacios para desarbolar una defensa poblada, y marcó en los momentos importantes para dejar el partido cerrado con muchos minutos por delante.

 

Una banda derecha brillante

Y es que esta Segoviana de Manu González es una auténtica apisonadora, que suele pasar por encima de sus oponentes bien a base de calidad, y de esa Álex Conde destila a raudales, bien por la fuerza física que ponen a sus acciones tanto Diego del Castillo como Manu, a los que pocos balones divididos se les escapan.

Llegó el Almazán a La Albuera muy agazapado en su campo, con dos líneas muy juntas intentando cerrar los espacios por dentro, y con Elvi buscándose las habichuelas frente a Viti y Rui. La Segoviana, acostumbrada a monopolizar la posesión incluso si el oponente sale a presionarle, abusó del esférico porque el rival solo buscaba aguantar en el primer tiempo, y percutiendo una y otra vez por la banda derecha, donde Dani Arribas y Conde conectaban muy bien con Adrián, fue resquebrajando jugada a jugada el sistema defensivo soriano.

 

Conde, Adeva y Del Castillo rubrican la tremenda superioridad azulgrana ante un rival soriano que quiso, pero no pudo

 

Tanto es así que hasta que Álex Conde marcó el 1-0 (minuto 23), Fran Adeva dispuso de hasta tres ocasiones claras para haber abierto el marcador, más otra que firmó Adrián y ante la que Heredia dio una gran réplica. Pero en el enésimo ataque por la derecha, el portero del Almazán no logró despejar bien el envío de Arribas, y el balón a media altura le cayó a Conde, que de media chilena puso al equipo de casa en ventaja.

Percutir tanto por la banda derecha dejaba a Javi Borrego casi inédito en la izquierda, por la que también intentaba entrar Diego del Castillo. Pero es que la zona diestra de ataque gimnástica brillaba tanto que era muy difícil que el foco se fuera hacia otro lado. Y después de que Fran Adeva no llegase por poco a otro envío de Álex Conde, el goleador de la Segoviana se resarció marcando el 2-0 desviando en perfecto escorzo otro gran envío de Dani Arribas que le dejó el balón perfecto en el segundo palo.

Veinte minutos más… y siesta

El segundo tanto gimnástico, conseguido al filo del descanso, hizo saltar por los aires el plan del Almazán, que en el segundo tiempo quiso adelantar las líneas tratando de tutear a la Segoviana, y lo que se encontró fue el tercer tanto gimnástico, que llevó la rúbrica de Diego del Castillo remachando en boca de gol una gran acción local que finalizó con un remate de Álex Conde que sacó el defensa en la raya de gol, donde se quedó el esférico para que el centrocampista local, ante la pasividad de casi todos, pusiera el 3-0 en el marcador.

Desde el tercer tanto local, y hasta que la segunda parte llegó a su ecuador, la Segoviana dominó a placer, creando numerosas ocasiones como para haber repetido el marcador del Mirandés B… la tuvo Gómez en un lanzamiento que sacó el portero, la tuvo Rui enviando a la piscina un clarísimo remate a dos metros de la portería tras un saque de esquina, la tuvo Nogueira desde la frontal del área sin que su envío encontrara el marco de Heredia, y la tuvo de nuevo Diego Gómez, sobre el que cometieron un claro penalti que el ‘9’ azulgrana quiso tirar, encontrándose con el guardameta del Almazán, que fue de los mejores de su equipo.

Pero, tal y como sucediera en el encuentro ante el filial del Mirandés, la Segoviana se desdibujó en el tramo final del partido. Los cambios dejaron muy desprotegido el centro del campo, donde Nogueira no podía llegar a todo, y la entrada del potente Sylla en el equipo visitante vino a poner algo de picante a las acciones ofensivas del Almazán.

Christian se ganó el sueldo en un mano a mano con el delantero soriano, que aún se pegó un par de interesantes carreras más, pero el partido ya estaba resuelto desde hacía muchos minutos. El líder del grupo volvió a permitirse el lujo de bajar su ritmo durante los últimos veinte minutos, porque en los setenta anteriores fue, como bien dijo el gestor de la cuenta de Twitter del Almazán, una apisonadora. Las sinfonías futbolísticas, mejor para otra ocasión.