dep1 1 web 2
Mansour avanza con el balón presionado por un rival del Pontevedra./ NEREA LLORENTE

La Gimnástica Segoviana ha asumido la derrota frente al Pontevedra como lo que es, un resultado que tenía muchas probabilidades de darse teniendo en cuenta la calidad y el momento de forma del rival, aunque al aficionado no le terminara de gustar lo que vio sobre el terreno de juego, y que vino a poner de manifiesto que para un equipo del presupuesto de la Segoviana, tener futbolistas en la enfermería le supone todo un problema, puesto que la plantilla no es precisamente larga.

Ante el conjunto gallego se notó sobremanera la ausencia de los tres futbolistas ofensivos que están de baja, Álex Conde, Javi Borrego y Diego Gómez, puesto que a la hora de hacer las sustituciones Manu González tuvo que inventarse a Nogueira en la mediapunta para acompañar tanto a Rafa Llorente como a Sergio Nanclares, cuyo esfuerzo a lo largo de los partidos es tal que siempre llega a los últimos minutos físicamente demasiado al límite.

Podría haber sido peor

Pero, siendo siempre mala la llegada de una derrota, la peor noticia para la Segoviana llegó en el tramo final del partido, cuando Mansour peleó con el delantero Rufo para evitar el 0-3, algo que consiguió aunque fuera a costa de dañarse la rodilla. El central azulgrana consiguió terminar el partido, pero el técnico gimnástico ya advertía en la rueda de prensa que “a Compostela no sabemos si jugaremos con tres centrales, con dos, o con uno”, sabedor de que el defensa senegalés había sufrido una lesión de la que aún no se sabía el alcance.

No será hasta el jueves cuando a Mansour se le realice una resonancia que confirmará (o modificará) el primer diagnóstico, que es de un esguince en el ligamento colateral mediano de la rodilla, lo que en principio podría suponerle una baja que rondaría las cuatro a seis semanas, dependiendo de la intensidad del esguince. Afortunadamente las pruebas que se le realizaron al jugador al final del encuentro descartaron la rotura del cruzado, pero sí pusieron de manifiesto una dolencia que le va a tener en el dique seco unas cuantas semanas.

Las alternativas

Así que, de confirmarse la lesión de Mansour, Manu tendrá un buen quebradero de cabeza para el partido ante el Compostela, obligado a poner junto a Javi Marcos a un Rui que todavía no está al cien por cien, o a Juan de la Mata, que hizo un buen trabajo el domingo pero jugando en la línea de tres centrales, por lo que su rendimiento con tan solo un compañero en el centro de la zaga no deja de ser una incógnita.

En el apartado positivo, también en la jornada del jueves se le practicará una resonancia a Álex Conde, pero en esta ocasión para valorar si ya ha cicatrizado la rotura fibrilar que se produjo hace dos semanas. De ser así, el talaverano podría comenzar a entrenarse con el equipo, aunque su participación para el encuentro frente al Compostela previsto para la matinal del domingo sería más que precipitada. Para Javi Borrego y Diego Gómez los plazos se siguen contando por semanas, y no por días.