Publicidad

La Gimnástica Segoviana continúa quemando etapas en su preparación de cara al inicio de la liga en el grupo octavo de la Tercera que tendrá lugar (Covid-19 mediante) el 18 de octubre en Cebreros.

En una semana de tres partidos, ya que el pasado sábado el conjunto gimnástico jugó en Los ángeles de San Rafael frente al Sanse, y el próximo fin de semana lo hará ante el Unión Adarve, el encuentro que en la tarde de ayer disputó en el campo de La Albuera frente al San Agustín de Guadalix de la Regional madrileña le sirvió a Manu González para calibrar el estado de forma de sus jugadores más jóvenes que, como se esperaba, fueron de menos a más.

El problema para el joven equipo que saltó al municipal fue que en el primer cuarto de hora en el que los futbolistas gimnásticos prácticamente todavía se estaban conociendo los nombres de los compañeros, el rival ya había marcado dos goles y enviado un balón al larguero.

Los nervios juegan en contra

El San Agustín (con sus integrantes jugando con mascarilla), se plantó bien en el campo y aprovechó los errores locales para marcar el 0-1 cuando el partido apenas había consumido treinta segundos al aprovechar una pérdida de la zaga, y el 0-2 tras un saque de esquina que no estuvo bien defendido. Y pudo ser peor si, de nuevo en el lanzamiento de otro córner, el larguero no hubiera evitado un nuevo remate de un jugador madrileño libre de marca.

Poco a poco la Segoviana se fue asentando en el campo, encontrando por las alas la manera de buscar los espacios en la defensa del San Agustín. La zona izquierda del ataque gimnástico, con Calleja e Ivi, produjo las acciones más interesantes, aunque por la derecha tanto Borao como Diego Fernández se mostraron muy voluntariosos. Ivi dispuso de varias buenas ocasiones, y al descanso se llegó con el partido más igualado, a la espera de que la entrada de los ‘veteranos’ de la Segoviana desnivelara la balanza en favor del conjunto gimnástico.

La vuelta a la tortilla

Y así fue. La entrada de futbolistas que van a tener mucho peso específico en el equipo a lo largo de la temporada se notó desde el inicio, y ya en el primer minuto de la reanudación Dani Calleja pudo recortar las distancias, aunque falló en el lanzamiento de un penalti. Poco después, Javi Borrego sí acertaba con la portería del San Agustín para poner el 1-2, y Álex Conde empataba el partido poco más tarde.

Con el encuentro de nuevo en tablas, bajó un punto su intensidad la Segoviana, que pese a ello dominó casi por completo a un oponente que acusaba el lógico cansancio después de haber hecho una buena primera parte. Pero, a pesar del dominio territorial, no hubo más goles en el lado gimnástico, cerrándose el partido con empate a dos goles, y un buen número de conclusiones para Manu González. Los jóvenes supieron agarrarse al partido a pesar de un mal inicio, y los más expertos consiguieron darle la vuelta.