La Gimnástica Segoviana vivió un complicado inicio de temporada en las dos nuevas categorías que el club azulgrana estrenaba el pasado fin de semana, con la fuerte derrota del equipo de la Segunda RFEF en el campo de la Unión Adarve, que continuó a la que tuvo el equipo juvenil en el estreno en la División de Honor, que tuvo como añadido el ‘premio’ de los dos expulsados que no podrán jugar la próxima jornada.

El equipo dirigido por Manu González tenía no pocas cosas en contra en su debut en la Segunda RFEF. De primeras, acumulaba más de cuatro meses sin disputar un partido de competición tras ser uno de los primeros conjuntos de las ligas nacionales en acabar la temporada tras lograr el ascenso. Por más que el cuerpo técnico llenara el calendario de pretemporada de partidos amistosos, el ritmo de la competición siempre es distinto, y bien que se notó ante un rival más conjuntado que el gimnástico.

Un once reconocible

Y ello sucedió en el Polideportivo Vicente del Bosque pese a que la Segoviana fue reconocible en lo que a jugadores se refiere, porque de las nuevas incorporaciones tan solo Mansour, Szymanowki y Nanclares aparecieron como titulares. Mansour no acumula demasiados partidos al lado de Javi Marcos en el eje de la zaga, y aunque Nanclares y Szymanowski ya han jugado unos cuantos encuentros, su presencia en el partido se redujo unas escasas acciones positivas.

Tampoco favoreció el hecho de jugar en una calurosa matinal del domingo en un campo de césped artificial. Manu señalaba al final del encuentro que el equipo no había sabido adaptarse a las especiales circunstancias del partido, y la realidad fue que desde el primer minuto la Segoviana se vio superada por un rival lógicamente mucho más habituado a jugar por las mañanas y en césped artificial, ofreciendo una imagen de inferioridad que no es la que el técnico quiere para su equipo.

Lo positivo

En el apartado positivo (que lo hubo) hay que destacar la actuación de Carmona, que evitó con sus intervenciones un daño mayor. Además, el balón parado con un más que cualificado lanzador como es Szymanowski y un Mansour que va muy bien de cabeza puede dar muy buenos réditos al equipo como ya hiciera ante el Adarve.

Manu ya señaló que “a este nivel no ganaremos ni a este rival (por el Adarve) y en nuestra casa a ningún rival”, aunque no tardó en poner en evidencia su total confianza en que el grupo de jugadores consiga sacar adelante la tarea y elevar su nivel competitivo. Es mejor poner las cosas en su sitio desde el primer momento y el conjunto azulgrana ya sabe que tiene que comenzar a andar cuanto antes en el camino de la mejora.