Los autores de los dos goles por la Gimnástica Segovia, Rafa Llorente y Manu. / JUAN MARTÍN - GIMNÁSTICA SEGOVIANA
Los autores de dos goles de la Gimnástica Segoviana, Rafa Llorente y Manu. / JUAN MARTÍN - GIMNÁSTICA SEGOVIANA

La Gimnástica Segoviana continuará una temporada más en la Segunda RFEF, después de que en la mañana de este domingo se impusiera 3-1 al Cerdanyola en el partido del play-out que se celebró en Elda (Alicante). Los goles de Rafa Llorente, el capitán Manuel Olmedilla ‘Manu‘ y Szymanowski pusieron sentencia en la final por la permanencia después del 1-1 y el conjunto de Ramsés Gil cumplirá de esta manera por primera vez su segunda campaña consecutiva en una categoría por encima de Tercera.

Salió con mucha fuerza el Cerdanyola a través de balones en largo y juego directo, forzando una oportunidad tras un barullo en el área con el testarazo desviado de Servetti apenas al minuto y medio de encuentro. Pero tras esta salida con fuerza de los verdes, la Gimnástica fue equilibrando la cuestión en la zona medular a partir de las posesiones largas de pelota y con la actividad de Rafa Llorente en la banda como gran argumento para hacerle cosquillas a la nutrida defensa de cinco del conjunto de Toni Carrillo.
Peligro para el marco de Carmona a los 17 minutos en una jugada clásica del ´Sarda, balón en largo de Isaac, prolongación de cabeza y chut cruzado y raso de Servetti. Tres toques y casi gol, había que estar más que avisados, mientras en ataque los de Ramsés Gil buscaban progresar más enlazando juego combinativo. Dos recetas muy opuestas en la tórrida matinal del Pepico Amat, el clima como factor fundamental en el encuentro.

Avisó la Segoviana mediado el primer periodo primero con un saque de esquina de Borao que no encontró rematador, y después con una jugada bien generada desde el perfil derecho del ataque, con centro para el testarazo de Rafa Llorente que buscaba el palo largo en gran giro de cuello, con estirada de Isaac Becerra para blocar la mejor oportunidad del encuentro hasta el momento.

Carmona atrapaba con apuros y en dos tiempos un balón colgado por los catalanes al segundo palo, llegando a renglón seguido una clara opción de los segovianos cuando Nanclares percutía y su disparo cruzado y raso se iba fuera por poco, última jugada antes de la pausa para hidratarse, más necesaria que nunca por encima de los 30 grados en Elda y con un sol que caía a plomo y sin piedad sobre los protagonistas.

Los jugadores de la Segoviana celebran un gol en Elda. / JUAN MARTÍN - GIMNÁSTICA SEGOVIANA
Los jugadores de la Segoviana celebran un gol en Elda. / JUAN MARTÍN – GIMNÁSTICA SEGOVIANA

Los mejores minutos de los de Segovia se plasmaron al final en el marcador tras un primer aviso de Javi Borrego en un cabezazo en inmejorable posición, pero demasiado picado y a los guantes de Isaac Becerra tras el bote. Pero apenas medio minuto después, la jugada trenzada de la Gimnástica entraba en el área por raso con Borrego dejando pasar con maestría para el control y definición de Rafa Llorente en chut rasito, cruzado y delicado, un pase a las mallas que adelantaba a los de Ramsés Gil. Se hacía justicia, e incluso pudo llegar el segundo en un centro chut de Borao que se acabó estrellando en el poste del marco del Cerdanyola ya a los 44 minutos. Al descanso, ventaja y buenas sensaciones.

Avisó el Cerdanyola con un testarazo desviado de López Pinto en el primer minuto. Respondía Borrego para la Segoviana y el encuentro derivaba en un correcalles, con mucho más ritmo que en el primer periodo porque el crono ya agobiaba a los catalanes.

Y a los diez minutos, el mazazo en un centro perfecto de Varese por la derecha para que Elhadji, un delantero que es un calco físico de Romelu Lukaku, para que se hagan una idea, conectara un remate de cabeza bien colocado e imposible para el meta de los castellanos. Empate y vuelta a empezar.

Y en esa vuelta a empezar, tuvo el segundo gol de la Segoviana después de un balón al área Dani Arribas, quien controló un esférico con el pecho al borde del área chica y su volea se estrellaba en el travesaño, botando cerca de la línea de gol pero fuera, una verdadera lástima.

Y de la desesperación a la euforia cuando, a un cuarto de hora del noventa, la entrada con centro raso de Borao acababa en las botas de Manu en su entrada vertical al área, control y trallazo por alto a bocajarro machacando el dos a uno. Un golazo para la historia de la entidad de La Albuera.

Y es que el Cerdanyola se volcó a por todas, perdonando la Gimnástica en dos contragolpes de Llorente y Gómez. Susto a los 93 minutos cuando uno de los ataques de los verdes lo remataba de cabeza el central Dan Coll saliendo el esférico fuera por poco. El partido era un verdadero drama, nervios desatados en el Nuevo Pepico Amat, pero con un colofón glorioso en la última jugada del encuentro ya por encima del minuto 96 cuando la contra de los celestes por la derecha la remachaba a bocajarro Szymanowski al fondo de las mallas. Ni siquiera se sacó de centro y la permanencia de la Gimnástica Segoviana es una realidad.