La Segunda División B, o Segunda RFEF como se la llama ahora, es una categoría extraordinariamente exigente, que te obliga a adaptarte rápido si no quieres empezar a encadenar derrotas que te hundan en la clasificación. Y la Gimnástica Segoviana, que lo sabe, no pudo evitar comprobar este hecho en la calurosa mañana dominical en Madrid, donde la Unión Adarve le pasó por encima sin ningún tipo de paliativos.

Arrancaba la temporada con toda la ilusión del mundo para una Gimnástica Segoviana que tenía enfrente a un equipo que, como reconocía Manu González en la rueda de prensa, se había fortalecido muy bien para afrontar la temporada. Los azulgranas visitaban un Vicente del Bosque que poblaba sus gradas con 250 aficionados. Por desgracia, sin ningún seguidor de la ‘Sego’ debido al protocolo covid-19.

Los gimnásticos formaron con un once que cimentaba su poderío en el centro del campo, con la presencia de Manu, Nanclares y Nogueira. En la zona ofensiva confiaban en la verticalidad de Szymanowski, Arribas y Adeva.

Los primeros envites fueron cosa de los madrileños, que se encomendaron a las garras de Álvaro Montejo. Hasta en dos ocasiones consecutivas, en los primero diez minutos, llegó el Adarve a la zona de tres cuartos con peligro, una de ellas con gol anulado por fuera de juego.

El 1-0, cuando había pasado lo peor

La Segoviana, con mucha paciencia en la salida de balón comandada por Javi Marcos, empezó a despertar y a crear peligro con las incursiones por la banda de Arribas y de Szyma. Pero cuando mejor estaba jugando el conjunto segoviano, apareció Montejo para anotar un gol de ‘killer’. El esférico, que venía de una ofensiva por la banda izquierda, le cayó al pie derecho y, con calidad, colocación y buen tino, mandó el balón al fondo de las mallas con una volea a media altura.

El dominio de los de Nogales iba en aumento. Las bandas eran alfileres que se clavaban sin miedo a hacer más sangre. Su única idea era agujerear la portería defendida por Carmona. Maganto lo intentó desde el exterior del área con un violento chut que se estrelló. El portero gimnástico solo pudo otear y rezar para que no entrase. Esta vez tuvo suerte.

Tras un arranque con muchas dudas, el gol de Mansour tras un saque de esquina llevó el partido al descanso con 1-1

El equipo de Manu González, a pesar de todo, aguantaba y parecía mostrar signos de mejoría. Cuando todo hacía pensar que el primer acto iba a finalizar con el pírrico resultado en favor del conjunto de casa, tras un saque de esquina botado por Szyma, y en el único fallo defensivo de los madrileños, Mansour anotaba con las testa para devolver el empate, aunque el colegiado reflejó en el acta que había sido Julio Cidoncha el que había acabado desviando el cuero a su propia meta. Sea como fuere, el 1-1 subió al marcador y con este resultado ambos conjuntos enfilaron el camino a los vestuarios.

Arrancó la segunda mitad con las energías renovadas por parte de los segovianos. Sin cambios en ningún conjunto, los pupilos de Manu estiraron líneas para maniatar el centro del campo de los de Nogales. Pero, en el minuto 57, apareció entre líneas Maganto, que, con un lanzamiento imparable al palo derecho hacía el segundo de la mañana para los del Barrio del Pilar. Poco pudo hacer Carmona. Protagonismo compartido con el omnipresente Montejo, que arrastró a la defensa hacia la línea de fondo antes de asistir a su compañero.

Un rival desatado en ataque

El Adarve ya estaba desatado y, con toda la confianza del mundo, hiló una jugada en zona de peligro con protagonismo de todos sus atacantes. Albur y Montejo se asociaron y encontraron a Nouman, que firmó el tercero de su equipo en el minuto 70.

La Gimnástica Segoviana apostó por savia nueva con la entrada de Borrego, Llorente y, más tarde, Conde, pero no le bastaba. Con Szyma, Arribas y Nogueira fuera del terreno de juego, el conjunto visitante no terminó de encontrarse cómodo y esto lo aprovechó el Adarve para hacerle daño por las bandas.

Aún hubo tiempo para un cuarto gol local. Una caída de Albur dentro del área provocaba el penalti a favor de los madrileños. Montejo, quién si no, fue el elegido para convertirlo junto al palo derecho y a media altura.

La excesiva distancia entre líneas acabó condenando a la Segoviana, que se vio muy superada en la segunda mitad

El gran protagonista del encuentro disfrutó del homenaje de su entrenador y de la hinchada rojinegra, siendo sustituido poco antes del final. El partido deja la sensación de que la Gimnástica tiene aún que mejorar en muchas facetas, sobre todo en la ofensiva, pero también en la distancia entre líneas, porque las ayudas defensivas no terminaban de llegar ante la velocidad de los jugadores locales. En esta ocasión, y a pesar del resultado, el portero Carmona fue el mejor de la Segoviana, un hecho que viene a reflejar lo que se vivió en el campo del Polideportivo Vicente del Bosque.

El próximo rival será el Navalcarnero, que visitará La Albuera en la segunda jornada, para la que el conjunto gimnástico ya habrá recuperado a Rui, que no pudo jugar por estas concentrado con la Selección de Guinea.