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Cuando te pasas cuatro meses sin fútbol, más o menos el doble de tiempo que vienen durando las vacaciones de verano hasta que comienzan los partidos de pretemporada, y vuelves al campo, te gusta escuchar de nuevo los sonidos del partido. Los lamentos de Josito porque se ha perdido un balón, los ánimos de los jugadores, las recomendaciones del árbitro…

Todo eso se escuchó ayer en el campo de La Albuera, aunque faltó el público, el elemento más importante. Así, con el arbitraje del segoviano Holgueras Castellanos, y nadie en las gradas salvo los protagonistas del partido y los profesionales de la información (que la Segoviana afortunadamente permite a los periodistas que hagan su trabajo) la Gimnástica y el Toledo saltaron al campo de La Albuera para disputar un importante partido de esta atípica pretemporada de 40 días de trabajo para, con suerte, jugar dos partidos.

El encuentro se hizo largo, larguísimo para unos futbolistas que tienen que hacerse a marchas forzadas a un partido a los ritmos de los encuentros. Así que se puede considerar como normal que la Segoviana tuviera bastante más dominio del balón que un oponente que se posicionó con un 4-4-2 sobre la alfombra de La Albuera, y que tardó un cuarto de hora en pasar de su centro del campo con el balón controlado.

El ‘modo local’ no se pierde

La Segoviana, con uno de sus equipos ‘clásicos’ de la liga (David; Adrián, Viti, Rui, Rubén; Manu, Astray, Dani Arribas, Ivi; Álex Conde y Javi Borrego) demostró que el ‘modo local’ con el que juega sus partidos en La Albuera no se le ha olvidado, y realizó una buena primera parte en la que solo le faltó el gol.

Hubo las lógicas desconexiones y desajustes entre jugadores, que propiciaron más de un susto en la portería de ambos guardametas, aunque la ocasión más clara para la Segoviana llegó tras un buen envío en largo de David que Astray peinó hacia Borrego, iniciando una jugada de ataque que terminó con el ‘9’ de la Segoviana encarando la portería del Toledo, cruzando en exceso su lanzamiento.

 

En la primera parte el equipo azulgrana dispuso de hasta cinco ocasiones para marcar, pero el gol llegó tras el descanso

 

No fue la única ocasión en la que Javi Borrego se mostró falto de puntería, puesto que en otras tres oportunidades el delantero erró su disparo en buena posición, la última de ellas tras un buen envío de Adrián en una acción que acabó en un remate de Ivi que el portero toledano sacó en el primer palo. Poco después, Dani Arribas estrellaba el esférico en la cruceta en un lanzamiento de los que no se olvidan ni en cuatro meses de confinamiento.

La puntería, a mejorar

Y es que, salvando unos minutos en los que el Toledo se sacudió el dominio, la primera parte de la Segoviana fue mucho más que digna, teniendo en cuenta el momento del año en el que se encuentra. No hubo puntería, pero lo importante es crear las ocasiones, que cuando tienen que entrar es el 19 de julio.

Tras el descanso, Manu dio entrada a Christian, Javi Marcos, Dani Calleja y Diego Gómez, un jugador por línea manteniendo intacto el planteamiento, buscando ahogar al Toledo en la presión, algo que logró en algunos momentos, con el conjunto visitante mostrándose impreciso con el balón, aunque quien también mostró alguna imprecisión fue Rui en un balón en el que no fue contundente, propiciando un lanzamiento lejano que fue detenido con seguridad por Christian.

Jugaron casi todos

El partido parecía haberse ‘caído’ para la Segoviana con los cambios, pero despertó en una acción a balón parado que cabeceó Rui en el segundo palo marcando el 1-0. El choque se estaba empezando a parecer a un partido de competición, con los lógicos roces en las acciones de balón dividido, porque el Toledo había adelantado las líneas en busca del gol, y la Segoviana había perdido algo de presencia, que fue recuperando cuando el físico comenzó a bajar. En conclusión, fue un buen amistoso para sacar conclusiones el que se disputó en La Albuera.