Un momento del partido entre Segoviana y Arandina en octubre del año pasado. / KAMARERO

La Segoviana busca imponer su hegemonía en el grupo VIII de Tercera División, con seis victorias en sus seis partidos jugados, ante una de sus bestias negras. La Arandina, que ha ganado en sus dos últimas visitas a La Albuera, llega en horas bajas, con cinco puntos en cuatro partidos disputados. “De los partidos que hemos jugado hasta la fecha, va a ser el más complicado. Aunque no hayan empezado bien, todos sabemos el potencial que tiene la Arandina”, alerta el técnico de la Segoviana, Manu González.

El cuadro burgalés no cae ante la Segoviana desde 2014, con Santi Sedano como técnico azulgrana. Lo hizo en La Albuera (1-0), un resultado que replicó a su favor en tierras burgalesas rumbo al ascenso a Segunda B. Ambos equipos no volvieron a coincidir en Tercera hasta diciembre de 2018; los burgaleses ganaron 0-1. El año pasado, se impusieron 1-3.

González espera a una Arandina diferente. “Hay muchos cambios en la plantilla, pero el entrenador es el mismo. Y lleva trabajando con el equipo varias temporadas en un caso parecido al mío: primero segundo, incluso preparador físico, y luego primero”. En referencia a Álex Izquierdo, espera que sus pupilos pongan en práctica una filosofía de juego parecida. “Ya no juegan con dos referentes en punta sino con un media punta y un delantero. La forma de jugar es la misma, un juego bastante directo; un equipo que se junta mucho tanto con balón como sin él; que cierra mucho los espacios, no te deja jugar y te hace una presión muy alta”.

El entrenador de la Segoviana tilda a la Arandina de “equipo muy peligroso” y cita buenas actuaciones sin premio como sus empates en Ávila –un gol de los abulenses les arrebató la victoria en el descuento- o en casa del Burgos Promesas. Habla de jugadores como Mahamadou en el centro del campo, Rovira, en banda izquierda o el delantero Edgar Agudo: zurdo, alto y de buen juego aéreo.
El técnico recuerda todos los avatares de la derrota del año pasado. No estaban ni Manu ni Rubén; Javi Marcos cogió paperas dos días antes y optó por situar a Domingo como central y a Viti como mediocentro. “Tuvimos que jugar con Calleja y Conde de interiores, que nunca lo habían hecho. Y Conde jugó mermado”. Espera un guión distinto. “Aunque el resultado puede ser el mismo. O un empate. O una victoria, que es lo que nosotros deseamos”.