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A pesar de las ausencias, de no poder completar convocatorias, de sufrir las lesiones por sobreesfuerzo, y de tener que cumplir partidos de sanción por acciones ajenas a lo que sucede dentro del campo, la Gimnástica Segoviana ha cogido ritmo en el año 2020, que hasta la fecha ha saldado con cinco victorias y un empate.

El equipo azulgrana no pierde desde que cayera en el ‘Clásico de Castilla’ frente al Real Ávila, enlazando de nuevo una racha de resultados positivos que ha conseguido meterle en la segunda plaza de la clasificación, con un colchón de cuatro puntos sobre el Burgos Promesas, cinco sobre el Numancia B y seis sobre una Arandina que ha reaccionado a tiempo y amenaza de manera muy clara las posiciones de play off.

Frente al CD Bupolsa, el plantel de Manu González volvió a poner en evidencia un gran momento físico, ya que los jugadores consiguieron terminar el tercer partido en siete días a un más que buen ritmo, después de la alta exigencia que supuso el encuentro frente al Zamora del miércoles, y la necesidad de llegar hasta el final del choque ante el cuadro burgalés, que exigió lo suyo en el plano físico durante los noventa minutos.

Aunque sería injusto capitalizar el buen momento de la Segoviana en un solo jugador, puesto que el paso adelante lo ha dado todo el equipo, la aportación de Álex Conde está resultado tremendamente importante a la hora de sacar adelante los partidos. El azulgrana parece plenamente restablecido de las lesiones que le han venido afectando desde hace un año, y si ante el Zamora realizó una primera media hora de partido extraordinaria, frente al Bupolsa fue el ‘desatascador’ del choque con el gol que consiguió tras un gran lanzamiento desde fuera del área.

La baja de Asier, la falta de continuidad de Dani Calleja, y los síntomas de agotamiento que ha evidenciado Javi Borrego en los últimos partidos ha dejado a Conde como la referencia ofensiva más clara, siendo el jugador capaz de dar el último pase, o de culminar él mismo las acciones. Su buen momento coincide con el de la Segoviana, que en la matinal del próximo domingo intentará prolongar su racha en Santa Marta de Tormes.

INSUFICIENTE EN ILUMINACIÓN

El problema de la iluminación en los cuatro campos de fútbol 11 con los que cuenta la ciudad se ha hecho más que evidente durante los meses de invierno. El campo de La Albuera cuenta con la iluminación justa (pero justa, justa) para disputar un partido, pero en ningún caso para que este pueda ser retransmitido por televisión, mientras que el Mariano Chocolate tiene varios de sus focos fundidos, e incluso la pasada semana sufrió un apagón que en principio parecía haber afectado aún más si cabe a una de las torretas que cuenta con menos focos funcionando.

En lo referente al campo de Nueva Segovia, cuenta con todos los focos, pero su luz es amarilla y no blanca, que es la ideal para la práctica del fútbol, como la que tiene el Anexo de fútbol 7, mientras que el terreno de juego de las pistas Antonio Prieto tampoco cuenta con la luz suficiente como para poder hacer algo más que entrenamientos por la noche.